Cuando he aprendido a amar y a aceptarme a mí mismo, ya no compito con los demás, sino que me encanta animarlos a lograr sus sueños

Reflexión y Práctica para Hoy:
Matinal: Jueves 26 2 claves para el progreso espiritual M Moreno (26) . . . 1a: Ser humilde, hacerme sin ego y, no pensar que estoy solo/a en este viaje y me dejo ayudar por el poderoso y verdadero guía espiritual. Tengo fé en ello. 2n: Si aparecen nubes, no profundizar en ellas sino, enfocarme y mantenerme en mis fortalezas, que también las tengo . . .
Short: La educación en la competición destruye la genialidad humana Sadhguru . . . La carrera más tonta . . . Sólo cuando el ser humano vive largos períodos de bienestar interno, se lleva a sí mismo al límite y, da de sí todo su máximo . . .
Matinal:Nutrición espiritual para el día: Elijo ver lo buenoM Matarín (25)
Short: Das lo mejor de tí en todo momento? SadGuru . . .
Matinal:«Ser un viajero de la vida»E Simó (24)
Short: Regalo para el alma: Cuando miro hacia fuera y me comparo con los demás, culpo a la vida y al mundo por cosas que no sucedieron como yo esperaba. Cuando estoy resentido porque las relaciones no responden a mis deseos y expectativas, pierdo mi paz interior, mi felicidad. Si me tomo un tiempo y espacio para mirar hacia dentro y reconocer lo especial que soy, si valoro mis experiencias y aprecio lo que he logrado, sería imposible no sentirme feliz. Hago una pausa, respiro y le doy la vuelta y corrijo esa visión erronea . . . Práctica
Matinal:Ser como un loto E Santos (23) . . . El reto: Mantener esa conciencia durante todo el día. Pensar en ese símbolo me trae la actitud, la conciencia que quiero crear . . .
Short: Ser mejor para mí SadhGuru . . . Igual que no hay una hoja exactamente igual que otra, cada una de ellas es única. La comptencia en este Universo es fantástica, florece con todo su esplendor. No te preocupes por ser mejor que alguien. Eso es competición y es feo porque quieres decir que «tu seas siempre menos que yo». Eso es no es sano porque inconscientemente, estás disfrutando del fracaso de otras personas. La cuestión no es ser mejor que nadie. Tu trabajo es descubrir cuánto puedes hacer y ser mejor contigo mismo. Debes ser una vida plena en su máximo . . .
“Consideración, comprensión y realización” A Pérez (22) No se trata de ser mejor, sino de dar lo mejor . . .
Short:Debemos florecer en todo nuestro esplendor SadhGuru. . . Destacar en la vida es, vivirla intensamente, en todas sus dimensiones . . . El éxito es, ser un ser pleno en esta experiencia condicionada, que es la vida . . .
Matinal:Deja de juzgar y empieza a apreciar E Simó (21) . . . Si en vez de juzgar o criticar a los demás, empiezo a ver sus cualidades, la energía que se genera en mí es muy diferente. Y como estamos en el crecimiento personal, el cambio empieza en uno mismo. Si yo me aprecio y me valoro no me juzgo, entonces es, cuando veo ese valor o cualidad en los demás también . . .
Short:Lo que hay que conseguir es, más dentro de uno mismo RCalle . . . De los propios potenciales internos y, sobretodo, saber relacionarnos mejor con todo lo que nos rodea, con el entorno natural, con nuestras relaciones. Cambiar nuestra actitud: «Yo hago todo, lo mejor que pueda y me olvido del resultado. El resultado vendrá solo. Cuando esperas algo, siempre hay decepciones. Por tanto, no esperar. Desde una actitud más ecuánime, más equilibrada, más lúcida, más serena, el resultado si llega lo disfrutas y sino llega, no pasa nada. Lo importante es estar bien con uno mismo, sabiendo que tú ya has dado lo mejor de tí en cada momento . . .
Transformar mis emociones en calma y bienestar M Matarín (20) . . . Diferenciar las emociones de los sentimientos, entendiendo que las emociones son necesarias para aprender de ellas . . . Reacciono o respondo ante esa persona o situación? . . . Estoy preparado para afrontar una pérdida ?. . . Cuánto me amo yo? Me dedico tiempo de calidad? Observar y comprender las emciones cuando han pasado. Reflexionar sobre ellas nos ayuda a entendernos y a conocernos mucho mejor para entender y comprender también a los demás . . .

Laitman: «No se trata de ser mejor, sino de dar lo mejor» . . . Pensamos que la competencia, como motor de crecimiento desarrollaría ciencia y tecnología y eliminaría lo innecesario, dejando sólo lo que realmente nos sirve. Pero ¿qué sucedió en la práctica? ¿por qué hay tantas rupturas en la sociedad actual? ¿qué pasó con la competencia y cómo podemos corregir las desviaciones que nos alejan de la dirección positiva? En las últimas décadas, en la humanidad, ha surgido un ego masivo, que se apoderó de todos nuestros sistemas. Todo lo que construimos para mejorar la vida, adquirió una forma muy distorsionada. Tomemos como ejemplo el sistema de salud. Mientras más crecía y más fluían presupuestos, más tenía que sostenerse para justificar su existencia. Al mismo tiempo, hubo un desarrollo importante de una enorme industria de medicina, equipos, pruebas, medicina privada y más. Todos quieren lucrarse y vender y por supuesto, necesitan pacientes. Otro ejemplo son los medios de comunicación. Supuestamente conectarían a la gente. ¿Pero en qué se convirtieron? En un terrible triángulo: capital, gobierno y medios. Los medios fomentan conflictos, siembran división y odio que enardecen a las masas. Lo que se consume está sesgado y distorsionado según diversas agendas. En lugar de informar para fomentar una conexión humana más positiva, impera el principio de «divide y vencerás», que lava el cerebro del público con lo que ciertos sectores quieren vender.¿Y qué del sistema educativo? Hace principalmente lo que le conviene y lo que acostumbra, en lugar de adaptarse a las exigencias de la época. Esto es evidente tanto a nivel educativo-profesional como, sin duda, a nivel educativo-humano. ¿El joven de hoy, sale de la escuela preparado para la vida, sabe cómo construir relaciones y cómo conectarse mejor con los demás, para aumentar la felicidad en su propia vida y en la de otros? Por desgracia, en muchas escuelas, el ambiente es muy agresivo y los niños reciben ejemplos negativos de violencia, ostracismo, drogas y alcohol. El comercio y la industria parecen ser un campo clásico donde se suponía que la competencia beneficiaría a la sociedad en su conjunto, pero no fue así. Las grandes empresas que controlan el mundo, destruyen todo lo que está en su camino, para aumentar sus ingresos. En algunas partes, incluso destruyen lo que existe, sólo para obligar a la gente a comprar sus productos. Por eso, en casi todos los ámbitos de la vida, los sistemas que pensábamos que funcionarían a nuestro favor, tanto a nivel individual como colectivo, de alguna forma se volvieron en nuestra contra. Si en el siglo pasado pensábamos que avanzábamos hacia un futuro iluminado, bello, seguro y positivo, hoy esperamos no destruir el planeta con una guerra nuclear o cibernética. Aquí, es importante poner énfasis en que la crisis no reside en los sistemas en sí, sino en cómo los usamos. La intensificación del ego estrecho que crece a ritmo acelerado, es lo que volvió el afán de competencia, de un factor vital, en uno mortal y destructivo. Esta es la raíz del problema y se deriva el mal uso de nuestra capacidad de desarrollo. Es muy difícil de digerir, pero en realidad no hay otra opción. Por primera vez en la historia, la humanidad no ve la luz al final del túnel. El colapso general se profundiza y para sobrevivir estamos obligados a cambiar radicalmente de enfoque. Será gradual, pero al final, habrá una percepción totalmente nueva de la relación entre el individuo y la sociedad. El recurso más importante para el futuro, es la conexión integral entre seres humanos. Lograr la capacidad de crear esa conexión es la tarea común que tenemos por delante. Necesitaremos aprender a superar la naturaleza egoísta humana y en su lugar, desarrollar una naturaleza integral y mejorada, que se adapte a las condiciones del mundo interconectado y a la interdependencia que se está formando. La competencia tendrá una nueva forma complementaria, que nos impulsará como sociedad. Mientras más nos preocupemos por el beneficio de todos, más respeto y aprecio ganaremos. Esta será la nueva fuente de autorrealización y definirá el estatus y el éxito. De igual forma, cada sistema se someterá a un examen para determinar cómo puede satisfacer mejor las necesidades de la sociedad, cómo puede ahorrar recursos, ser más eficiente, sobresalir, integrarse con otros sistemas y dar lo mejor de sí mismo.Las fuerzas evolutivas nos instan a conectarnos como órganos en un cuerpo. La única pregunta es, comprenderemos el avance en la percepción integral, para así progresar con procesos educativos y culturales en la sociedad o, esperaremos a que la vida nos obligue a hacerlo por necesidad. Imagina qué ocurrirá cuando computadoras y robots expulsen a miles de millones del mercado laboral o cuando la situación ecológica obligue a reducir la industria innecesaria. ¿Vagará la gente por las calles sin sustento, en busca de comida y refugio? Para terminar, recomendaría reunir a algunas personas y debatir lo siguiente: Hace unas décadas, todos creían que la calidad de vida de la clase media mejoraría. Todos tendrían casa, coche, una carrera, una relación, hijos, buena educación, vacaciones, viajes y una buena pensión. Hoy, aún en Estados Unidos, hay un aumento significativo de pobreza y de familias con bajos ingresos. También, en Israel, cada vez es más difícil que el dinero alcance. ¿Por qué no funciona ya el sistema familiar? ¿Cuál es la enfermedad social que podemos identificar y cuál es su cura? Supongamos que nosotros, ciudadanos comunes, queremos aliviar nuestra situación económica de inmediato. ¿Qué podemos hacer como pequeña comunidad? ¿cómo podemos cooperar para afrontar mejor el costo de la vida? Y si en vez de querer ser los mejores, intentamos dar lo mejor de cada uno de nosotros, en cada situación, con cada persona, a cada palabra que pronunciamos, a cada paso que damos ? Nuestra actitud es la única libertad que tenemos, la de poder elegir cómo queremos sentirnos. SI sembramos amor, paz, comprensión, empatía, recogeremos lo mismo. Así que si queremos ver un cambio en el mundo, debemos empezar por ver el cambio en nosotros . . .
