Alguna vez te has hecho esta pregunta: ¿En qué basas tu sentido de la vida personal? Tu sentido de estima personal, del autorespeto y del amor hacia ti mismo/a. Probablemente no nos hayan enseñado a amarnos a nosotros mismos de una manera incondicional. Probablemente el sentido de la vida y la percepción que tenemos de la vida hacia nosotros mismos la supeditamos a muchos elementos que se escapan a nuestro control personal. Podemos sentirnos más valiosos personalmente, o no; por ejemplo, si tengo un buen trabajo, si tengo una buena posición social, si tengo buena salud, si tengo un cuerpo 10, si tengo la casa de mis sueños . . . y así sucesivamente. Lo que sucede que todas estas cosas, más tarde o más temprano van a dejar de ser lo que eran, y cuando estas cosas desaparezcan o cambien . . . ¿Cómo me voy a sentir ante esto? ¿Va a cambiar mi sentido de la vida personal?
Uno de los núcleos principales de la meditación, es el conocimiento de uno mismo/a. Y desde ahí por supuesto, el vínculo sagrado y eterno con el Alma Suprema. Por tanto, una de las cosas en las que hemos de descubrirnos a nosotros mismos, es en nuestra verdadera y original identidad. Hay una palabra que encierra el mayor error y a la misma vez la verdad más profunda. Esa palabra es «YO». Normalmente, cuando utilizamos esta palabra, el «yo» nos estamos refiriendo a una percepción mental de lo que somos, no nos estamos percibiendo realmente a qué es lo que somos?
Al principio, hacía esta pregunta: ¿En qué basamos nuestra estima personal?. Si observamos el mundo, algo que sucede constantemente en este universo físico es que todo está en constante cambio, es la percepción del tiempo: Todo, en este mundo, tiene un comienzo, un desarrollo y un final; realmente termina, muere, cambia, se transforma. Todo es efímero. Igualmente, si todos esos elementos, a los cuales yo me asocio mentalmente, de alguna manera para sentirme bien, sin estar sujeto al cambio, es decir, en algún momento terminará, mi sentido de la vida también se marchará con ellos. Pero . . . ¿Es posible que haya algo dentro de nosotros, o mejor dicho, en nosotros que sea permanente o indestructible?
Realmente si te descubres a ti mismo/a y descubres esta falsa identidad o ilusoria con la que nos hemos identificado y, a la que nos hemos apegado, esto sería un enorme éxito. A veces, entendemos el éxito, con mejorar muchos elementos que finalmente, tarde o temprano se escapan a nuestro control personal. Quizás, el éxito sea, que no dependas del éxito para sentirte profundamente bien. Es decir, que no te aferres a ninguno de esos elementos, que más tarde o más temprano van a terminar. Si estás muy identificado con ellos, sentirás que mueres con ellos, y sentirás un profundo dolor. Pero, ¿Es posible que haya algo dentro de nosotros que permanezca?
Y es que cuando te elevas, cuando practicas, desde esa conciencia ya no te dejas influenciar por lo que te dicen, lo que deberías hacer, por las críticas, ni las comparaciones, porque la mirada es hacia dentro, hacia el interior de cada uno. Y es ahí, y sólo desde ahí de dónde me voy a sentir pleno/a ya que me doy cuenta de que tengo todas las cualidades para afrontar mi día a día con sabiduría, sin rechazo ni aversión a personas o situaciones.
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