Suelta la culpabilidad, asume tu responsabilidad conferencia con Enrique Simó que empieza así:
El sentimiento de responsabilidad te relaja mucho en la vida porque tomas las riendas de tu vida. En cambio, el sentimiento de cupabilidad te limita y eso está muy conectado con lo que pensarán los demás, el tener que justificar todo lo que hacemos para no sentirnos culpables . . . por la moralidad, por lo que nos han inculcado en la infancia, por la educación que hemos recibido, por nuestro entorno más cercano . . . en una palabra, por todas esas creencias limitantes que todos tenemos, en mayor o menor medida, que nos condicionan la vida sino las trabajamos y/o las tenemos en cuenta. De hecho, es empezar otra vida, primero por empezar a aceptar las críticas por no seguir esa moralidad, a asumir la responsabilidad de tus propias decisiones.

Y es, con una evidencia familiar que Enrique explica, cómo sostuvo el sufrimiento ajeno haciendo que, al poco tiempo, hubieran cambios de estilo de vida y hábitos saludables. Si tu no tienes un cierto nivel de tolerancia al sufrimiento, no te han entrenado o no te han ayudado, ¿qué pasará cuando sufras? que ya está pasando, en lugar de darte cuenta y de gestionar eso, culpas! Y sobretodo, en países más «desarrollados», hay muy poca tolerancia al sufrimiento o a la intolerancia de las cosas. Esto es una paradoja, porque por un lado hay dificultad en la vida, hay que tener bastante capacidad de tolerar y de aceptar, y por otro lado, no la hay tanto. Esa falta de inteligencia emocional produce mucho sufrimiento.
En la conferencia, Enrique nos da opciones para cuando nos encontremos con que nos impongan una culpa por lo que quiera que sea, o porque hayamos cometido un error y por eso nos culpemos a nosotros mismos. Y cómo de un error, o de una adversidad en vez de hundirnos y de autolastimarnos, podemos engrandecernos y potenciarnos, desarrollando actitudes, habilidades, virtudes que en una situación normal, no se darían. No podemos hundirnos en nuestras propias debilidades! Nos enseña cómo liberarnos de esa carga, con un ejercicio muy práctico y efectivo ‘-)
Algo que da mucho sufrimiento es no detectar cuando alguien nos quiere manipular emocionalmente; porque jugamos con un sentimiento muy sutil que hay en la otra persona que es la bondad. Y a veces, lo hacemos con el mejor de los sentimientos creyendo que es lo mejor que hay que hacer. Y desde esa creencia estamos transmitiendo a nuestros hijos ese sentimiento de culpabilidad y también el aprendizaje para que manipulen a otros en sus relaciones. Y resulta que, con la mejor de las intenciones, lo que estamos construyendo son relaciones tóxicas, que lo único que nos da es mucho sufrimiento.
El arte está en darme cuenta, de que si realmente cometo un error, siempre tengo tiempo para repararlo y esto es lo más importante, que en sólo un minuto puedo resolver algo y ese sentimiento es positivo y necesario; y ahí es donde se muere un poco tu ego. Ahí empiezas a ser dueño de tu vida, pero cuando el ego está fuerte y cometemos un error, muchas veces lo que solemos hacer es buscar un culpable fuera o justificar ese error, y lo único que hago es autoengañarme. Eso no me lleva a nada, al contrario, es una rueda de hamster que lo único que hace es que esa situación, emoción mal gestionada, se repita hasta que aprenda la lección y lo repare para no repetir los mismmos errores.
Ponemos fuera la razón de las cosas que nos ocurren dentro. ¿Cómo liberarnos de todo esto? ¿Cómo asumir la responsabilidad y soltar la culpabilidad?
Ya sea que te lo están imponiendo a ti o sea que has cometido un error, es preguntarte: –¿Qué puedo hacer yo en esta situación? Y ¿Qué me trae esta situación como aprendizaje? ¿Cómo asumo esa valentía de la responsabilidad en esta situación? Y asumo lo que tenga que asumir. En ese momento estoy tomando las riendas de mi vida, soy el protagonista de mi vida. Pero si por el contrario, me lamento de lo sucedido, asumo ese malestar y me culpo, le doy vueltas y más vueltas, estoy asumiendo un papel de víctima; y desde esa posición es muy difícil salir, porque ese es el papel de la culpabilidad; la intención detrás de esa actitud es convertirte en una víctima: Ser víctima de ti mismo. Esa actitud acaba llevándome a la enfermedad. Las emociones no gestionadas son muy peligrosas porque acaban enquistándose en nuestros órganos vitales! Recuerda que somos una combinación: cuerpo, mente y alma (post anterior)
«El equilibrio entre mente y cuerpo, que es el equilibrio del reconocimiento intelectual de la emocionalidad y la comprensión visceral, es lo que nos da el estado de salud»

Post relacionados:
La ley del espejo: Todo lo que vemos fuera, que «no nos gusta» del otro, está dentro de nosotros. ¿Qué parte de mi debo trabajar para no sentirme así . . . ? Esa es la reflexión para nuestro crecimiento personal.
¿Sabías que los pensamientos negativos tienen un fuerte impacto en nuestra salud?
Somos cuerpo, mente y espíritu
Creencias limitantes que marcan nuestra personalidad de lo que nos creemos que somos ‘-)
La Era Acuario: Era de responsabilidad, de implicación.
Namaste 🙂
