Es bueno soñar y esforzarnos para conseguir lo que nos propongamos, pero no podemos únicamente movernos en el mundo de los sueños, ante todo debemos aceptar nuestra propia realidad. No podemos basar nuestra vida en lo que debería ser, en un ideal, porque de esta manera nunca estaremos satisfechos con lo que vivimos. Hay momentos que parece que vivimos en realidades paralelas, por un lado está como nos gustaría que fuera nuestra vida y por el otro, como realmente es. En el momento en que vivimos una realidad que no nos satisface y perdemos el control de nuestro día a día es el momento de detenernos y valorar lo que está sucediendo. ¿Cómo lo podemos hacer?

En primer lugar debemos empezar a ser conscientes. Sin darnos cuenta le vamos delegando a nuestro inconsciente distintas tareas: respirar, andar, todas aquellas tareas en las que no se precisan estar plenamente conscientes para realizarlas, y por último le cedemos el control de vivir. Si, vivir. Muchos de nosotros hemos vivido parte de nuestra vida en modo piloto automático. Le cedemos el control de nuestra vida a nuestro inconsciente para más tarde poder quejarnos de la vida que nos ha tocado vivir. Lo primero que debemos hacer es retomar nuestro propio timón para poder vivir cada día el aquí y el ahora.
Debemos ser los dueños de nuestra propia vida, siendo conscientes de las decisiones que tomamos y el momento presente en el que vivimos. Debemos saber que el inconsciente es limitante porque arrastra lastres del pasado. Es muy posible que llevemos consignas de la infancia que influyen en las decisiones que tomamos. Por ejemplo si siendo niños nos hicieron creer que el mundo era peligroso es posible que en la actualidad sintamos miedo e inseguridad en los pasos que vamos dando. Por eso lo esencial es revisar todas aquellas creencias o ideas que nos inculcaron en nuestra niñez y que actualmente no nos aportan valor. Si las limpiamos de nuestro inconsciente podremos vivir más presentes nuestra propia vida. Debemos romper con las creencias que vamos arrastrando del pasado y proyectando hacia el futuro; dejar de vivir de manera autómata y tomar nuestras propias decisiones.

Científicamente se ha demostrado que hay un desfase temporal entre la toma de decisiones y el darse cuenta de la elección. Es decir, cuando tomamos una decisión como por ejemplo escoger un botón, mover una parte de nuestro cuerpo, etc. el inconsciente ya ha predeterminado la decisión y hasta los 10 segundos posteriores no llega a nuestra consciencia. Si muchas de las elecciones que tomamos al largo del día no nos corresponden a nosotros tomarlas significa que hemos cedido el control de nuestra vida totalmente. Entonces ¿Dónde está nuestra libertad de elección? Tomar la decisión de vivir conscientemente es la mejor decisión que puedes tomar. Es importante tomar el control de nuestras propias vidas, saber lo que pensamos, saber lo que decidimos y cómo actuamos. Lo fundamental para vivir conscientemente es enfocarnos en lo que pensamos y en lo que sentimos, de esta manera empezaremos a ser nuestros propios dueños.
Cuidar de la salud emocional y mental es tan importante como cuidar el cuerpo y la salud física. Hay empresas que organizan actividades como yoga o meditación para que sus trabajadores se sientan mejor consigo mismos, porque saben la gran repercusión que hay entre el estado emocional del trabajador y el aumento de su eficiencia y de los resultados que van a obtener en su trabajo. Se han dado cuenta de que una persona feliz, es mucho más productiva y eficiente y además enferma menos. Hace unos años, esto era impensable. Cada vez más la conciencia mental y emocional es un hecho.
Cada uno debemos empezar a cambiar esa realidad que no nos satisface, que nos lleva a la insatisfacción y con ello al sufrimiento y aprender a darle la vuelta a todo. ¿Por dónde empezar a cambiar esa realidad que hasta ahora no me ha funcionado? ¿Cuál es el primer error que cometemos cuando queremos obtener resultados diferentes?
¿Cuáles son las variables que crean tu realidad? que crean la vida que tienes en estos momentos. Son dos:
TUS CIRCUNSTANCIAS (lo que te sucede)
TUS RESPUESTAS (ante esas circunstancias)
El resultado de la vida que tenemos hoy, es la suma de millones de ecuaciones como ésta:
REALIDAD = CIRCUNSTANCIAS + RESPUESTA
A lo largo de nuestra vida hemos vivido cientos de acontecimientos. Nos ha tocado nacer en una determinada família, con unos determinados padres, hermanos, profesores, vecinos, amigos. Hemos nacido en un determinado país, que nos ha llevado a tener millones de experiencias diferentes. Todo ello, entraría en lo que llamamos nuestras circunstancias. Por otro lado, tenemos la respuesta a esas circunstancias que, aunque no nos gusten, en estos momentos, son las que son.
¿Cómo respondemos a esas circunstancias que vivimos? ¿Nos defendemos?, ¿nos quedamos parados? ¿nos enfocamos en lo negativo? o ¿en lo positivo de cada circunstancia? ¿Nos bloqueamos?¿culpamos a alguien? ¿nos culpamos a nosotros mismos?
Dependiendo de cada una de nuestras respuestas, a cada una de las circunstancias que se nos presentaron en nuestra vida, obtuvimos y seguimos obteniendo un resultado diferente. Y la suma de todos esos resultados son lo que forman tu realidad. De hecho esos resultados que vamos obteniendo, acabaran convirtiéndose también en nuevas circunstancias para nosotros. Porque nuestras respuestas no sólo influyen en los resultados que obtenemos sino también, en las futuras circunstancias que se irán presentando en nuestras vidas.
¿Cuál es el error que cometemos la gran mayoría de nosotros cuando queremos obtener resultados diferentes en nuestras vidas?
El mismo que yo también cometí muchos años, que es el de centrarnos en la variable equivocada. Más del 95% de la población se centra en sus circunstancias. Centramos toda nuestra energía para que nuestras circunstancias cambien en pensar:
Cómo hacer que nuestra pareja cambie» o nuestros padres, compañeros de trabajo, nuestro país . . . o incluso en que, desaparezca ese miedo y esa ansiedad que sentimos. Pero no nos damos cuenta que, centrar nuestros esfuerzos en cambiar lo de fuera, las circunstancias sólo nos traerá frustración, rabia, tristeza, ansiedad, desilusión . . . porque no podemos cambiar nada ajeno a nosotros. Nuestras circunstancias son las que son, y se han ido creando como resultado a las respuestas que hemos ido creando a lo largo de nuestras vidas.
Seguro que has oido esta frase:
«No son los Obstáculos que nos encontramos en el camino los que marcan nuestras vidas. Es nuestra actitud para hacer frente a esos Obstáculos los que la marcan» .
Esta frase nos está descubriendo dónde está nuestro poder para convertirnos en creadores de nuestra realidad y acercarnos a vivir la vida que deseamos.
Tu Poder para Influir en tu Realidad está ÚNICAMENTE en tu Respuesta para hacer frente a esos obtáculos. Teniendo en cuenta esto:
EL PODER SOBRE TU REALIDAD ESTÁ EN UN 0% EN CAMBIAR TUS CIRCUNSTANCIAS Y EN UN 100% EN CAMBIAR TU RESPUESTA.
Es lo cambiará tu vida por completo y que te permitirá con paso firme a convertirte en creador/a activo de la vida que deseas.
En tu respuesta está todo el poder para variar por completo los resultados que estás obteniendo en tu vida.
Entonces si esto aparentemente parece tan fácil, ¿Porqué hay tantas personas viviendo alejadas de la vida que realmente desean?
Esto ocurre porque no respondemos de manera consciente y creemos que sí. La realidad es que respondemos de manera inconsciente todo el tiempo, condicionados por nuestros patrones mentales, emocionales y conductuales , que hemos ido instalando a lo largo de los años y que nos hacen creer, pensar, sentir, decir y actuar de la misma forma día tras día. Respondemos en base a lo que hemos ido instalando de forma inconsciente en nuestra mente, aún sabiendo que, esas respuestas no son las más adecuadas para nosotros, y cuando tomamos conciencia de esto, nos damos cuenta de que no respondemos de la mejor forma, sino que respondemos condicionados por nuestro pasado. Por lo que sino realizamos los cambios necesarios en nuestras repuestas NUNCA SE PRODUCIRÁ NINGÚN CAMBIO EN NUESTRA REALIDAD, porque siempre responderemos igual y obtendremos los mismos resultados. Pensamos que cuando nuestras circunstancias cambien, responderemos de manera diferente y seremos felices, pero eso no es más que una ilusión. En primer lugar porque es difícil que tus circunstancias cambien sino cambias algunas de las respuestas que estás dando ahora. Si de forma puntual, tus circunstancias cambiaran, tus patrones mentales te llevarán tarde o temprano a la misma realidad que estás viviendo. Esta es la razón por la que al 80% de las personas que les toca la lotería, en un período corto de tiempo han perdido todo su dinero, en muchos casos se han arruinado más de lo que estaban antes. Sus circunstancias cambiaron, pero sus patrones mentales les llevaron al mismo lugar.
Si queremos alcanzar la vida que deseamos debemos transformar nuestras respuestas automáticas, que ni siquiera nos damos cuenta y que muchas veces no tiene nada que ver con la respuesta que en realidad nos gustaría dar. Un ejemplo de esas respuestas es que nos hacen comer y atiborrarnos de cosas y como comida basura, cuando lo que en realidad queremos es, comer sano. O cuando gritamos a nuestra pareja o hijos, cuando en realidad lo que nos gustaría hablarles con calma y respeto. Esto es porque la mayoría del tiempo no respondemos de manera consciente, sino que lo hacemos de una forma totalmente inconsciente condicionados por nuestros patrones mentales, emocionales y conductuales que hemos creado a lo largo de generaciones, patrones del pasado, por nuestra programación mental, que no es culpa de nadie y, sí es responsabilidad de cada uno transformar.
Y ¿Qué es esa programación mental, qué son esos patrones automáticos? A nivel conceptual, son esos pensamientos, juicios, opiniones, creencias, valores, emociones y comportamientos, que se han ido grabando y almacenando en nosotros a lo largo de los años, y que mediante el aprendizaje, nos han han hecho creer hoy que somos como dictan nuestros patrones automáticos, cuando no es cierto.
A nivel físico, son una serie de conexiones neuronales que se han ido creando en nuestro cerebro de manera inconsciente a lo largo de nuestra vida y que se han ido reforzando a través de la repetición o de impactos emocionales hasta llegar a un momento de nuestra vida en el que acciona de manera inconsciente y automática en cada uno de nosotros que nos hace creer, pensar, sentir, decir y actuar de la misma manera día tras día, sin ser consciente de lo que realmente existe en nosotros.
El cerebro humano contiene entre 86 y 100 mil millones de neuronas y que cada una de estas neuronas, a su vez, tienen un promedio de 7 mil conexiones con otras neuronas. Es decir, cada uno de nosotros tenemos entre 100 y de 500 trillones de conexiones neuronales. Nuestros patrones automáticos son la suma de millones de circuitos neuronales que se han ido creando en nuestro cerebro a lo largo de nuestra vida, y que hacen que ahora respondamos prácticamente de una forma automática, como si fuéramos un robot, sin pensar de forma consciente, cuál es la mejor respuesta que podemos dar: Esas pequeñas conexiones cerebrales, son como pequeñas carreteras que hemos ido creando en nuestro cerebro y que con el tiempo se han convertido en grandes autopistas. Siendo éstas, las que tomamos de manera instintiva e inconsciente cada día para realizar nuestras tareas, y responder en el día a día.
Un modo de vivir son esos patrones automáticos, no es que sean malos, pero tienen grandes ventajas para nosotros porque nos facilitan la vida, ya que se han instalado en nosotros de manera inconsciente y lejos de ayudarnos a vivir la vida que deseamos, en muchas ocasiones nos alejan muchas vecces precisamente de esa vida.
Otro modo de vivir, es de una forma consciente y es aquí donde tenemos el poder de transformar nuestras respuestas. Donde podemos trabajar en nosotros mismos para cambiar esos patrones y programas que no nos dejan ser felices porque estan alejados de ello.

Es importante entender que, hasta que no empecemos a modificar de manera consciente nuestros patrones automáticos, los resultados que estamos obteniendo en nuestra vida, tampoco van a cambiar porque nos llevaran a la misma realidad que estamos experimentando ahora.
No tenemos el control de las circunstancias, pero sí tenemos el 100% el control de las respuestas y cómo afrontamos los obstáculos que nos encontramos en el camino. Sólo necesitas compromenterte contigo mismo/a para activar tu mundo consciente, para recuperar tu poder y sacar todo ese potencial para dirigir tu vida, ser tu mismo/a y no que sean tus patrones automáticos los que la dirijan.
“Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida, y tú le llamarás destino”


En el budismo, se dice que TODO es MENTE y es que:


Para detectar esos patrones automáticos en nuestro día a día, aquí va un ejercicio que te llevará unos 15 segundos. Lo ideal sería hacer 3 paradas al día, o sea escoger 3 momentos para hacer un STOP. Sólo es ponerte una alarma 3 veces al día, y en ese momento hacer unas respiraciones profundas y poner atención en lo que en ese momento estás haciendo. Se trata de tomar conciencia de lo que estás haciendo, de cómo lo estás haciendo, cuál es tu actitud, qué pensamientos tienes, tu postura, tu diálogo interno, tus emociones en ese momento. Se trata de hacer consciente aquello que seguramente sueles hacer sin que te des cuenta, pero que está teniendo un gran impacto en tu vida.
La visión habitual y mal entendida de la meditación es encontrar paz. Lo que ocurre es que la paz es una consecuencia de encontrarse a sí mismo. Meditar para encontrar paz, es buscar la consecuencia sin querer, sin saber nada del orígen de la misma, es como rebajar el vino con agua ‘-))
Meditar es mantener despierta la conciencia del observador y también la del creador. No sólo puedo observar mis pensamientos, sinó que también puedo crearlos. Puedo crear pensamientos que me debiliten o pensamientos que me fortalezcan y me den poder . . . Cuando eres consciente de ello, te levantas cada día con la motivación de seguir explorando en tu mente, para seguir creando nuevos pensamientos, pensamientos elevados que te empoderan y que no te hacen fluctuar en el día a día, sea cuales sean las circustancias externas. Igual que alimentamos el cuerpo varias veces al día por falta de energía, debemos alimentar nuestra mente con pensamientos que nos fortalezcan. Observar y crear . . . Ahí está la grandeza del ser humano ‘-)

Cuando se empieza a meditar, ves de la locura de la mente, del tráfico intenso de ideas, de emociones y en hacerte consciente. Te haces consciente de cómo realmente estás. Por eso, hay muchas personas que apenas empiezan y ven toda esa locura, lo acaban dejando porque esa paz que buscan no la encuentran, al contrario. Pero no es cierto, esa intranquilidad » no les entra» en ese momento, sinó simplemente, se hacen conscientes de su intranquilidad interior. Eso ya estaba ahí, sólo es se trata de observar lo que vemos. De ahí los beneficios de meditar. A partir de ahí, cuando observas, detectas, corriges y transformas. Sinó abrimos la ventana no nos podemos beneficiar de tanto!

Para acompañarte en este maravilloso viaje al interior, y dejar que, poco a poco, el piloto automático del subconsciente vaya debilitándose, pasando a ser tu quién lleves el timón de tu propia historia, puedes empezar practicando con estas joyas para empezar tu día. Con ellas, te darás cuenta, porque serás consciente de la sutileza de la mente, de cómo nos manipula nuestra mente!!
El poder de los pensamientos 01/10
El poder de los pensamientos 02/10
El poder de los pensamientos 03/10
El poder de los pensamientos 04/10
El poder de los pensamientos 05/10 . . .

Namaste 🙂
