Personalmente, creo que es la base principal para conseguir esa felicidad sostenida en nosotros, en todos los seres humanos. Los budistas lo definen como: bienestar, una sensación de profunda serenidad y realización. Es un estado que impregna. Es un estado que subyace a todos los estados emocionales y a todas las alegrías y penas que se atraviesan en el camino. Puesto que son efímeras, son una ilusión, no permanecen, sino que aparecen y se desvanecen. ¿Podemos tener este tipo de bienestar en la tristeza? Es una conciencia elevada, es un estado del ser. No es meramente una sensación de placer (a menudo confundido) Precisamente, si es algo que va a determinar la calidad de cada instante de nuestra vida, será mejor saber qué es, para tener una idea más clara. Probablemente, el hecho de no saber, aunque queriendo evitar el sufrimiento, parece que vamos corriendo hacia él, y esto es, porque confundimos felicidad con placer.

Y es que, el placer depende del tiempo, objeto y lugar. Es algo que cambia de naturaleza. El placer se consume así mismo conforme lo experimentas. No es algo que esté irradiando hacia fuera. O quizás, puede ser la alegría retorcida por el regocijo de ver a otros sufrir.
¿Cómo encontrar la felicidad? La buscamos fuera. Pensamos que podemos juntar las condiciones, esto y lo otro para que todo sea perfecto. «tener todo para ser feliz» la misma frase rebela la causa que conlleva a la destrucción de la felicidad, simplemente porque si nos falta algo de ese «tenerlo todo» es el colapso. De igual manera, cuando las cosas van mal, intentamos arreglar el exterior, pero nuestro control del mundo exterior es limitado, temporal y ilusorio. En cambio, si miramos las condiciones internas, a caso no son más fuertes y verdaderas?¿No es la misma mente la que traduce las condiciones externas en felicidad y sufrimiento?

Este concepto de Bienestar y placer lo relata muy bien Mathieu Ricard con el humor que le caracteriza con analogías muy evidentes. Ver video al final de este post.
Volviendo al título de este post, y conectado con ese bienestar interior . . . Independencia conectada con la sensación de contentamiento interior
Es decir, cuando internamente no dependemos de nada ni de nadie. No dependemos de la opinión de los demás, no dependemos de la opinión pública, incluso de objetos o de ideas . . . de tantas dependencias que hay externamente.
Cuando somos independientes internamente, hay una sensación de satisfacción interna, de contentamiento interno sostenido en el tiempo.
La práctica de la Meditación o del Silencio, te permite trabajar esa independencia interior, poder liberarnos de las dependencias que no nos ayudan y empezar a generar esa sensación de contentamiento interno.
Con la meditación te conectas en el momento presente y te das cuenta que eres esclavo de tus propias “ataduras”.
Cuando diriges tu atención a tu mundo interior, conectas con tu vida en este momento, en el momento presente no hay ataduras ni dependencias, y desde ahí, puedes observar con desapego, sin autojuzgarte, sin juicios de valor de ningún tipo.
Observas, si dependes de la opinión de una persona en concreto; o tal vez dependes de la opinión de los demás en general. O quizás dependes de una situación, o sigues dependiendo del pasado, o eres dependiente de tu mundo laboral; o quizás de tu manera de pensar, de tus ideas, de tus creencias.
A veces, dependemos de un tipo de personalidad que nos hemos ido creando a lo largo de nuestra vida; o quizás dependamos de unos hábitos que ya no nos son útiles actualmente.
Y Ahora, con la observación desapegada, tomas conciencia, te das cuenta, reconoces de cómo esas dependencias, a veces muy sutiles, no son necesarias, sólo te limitan, te generan tensión, incluso puede que algo de ansiedad, te roban ese contentamiento, esa satisfacción interior y que te está condicionando tu propia felicidad.
Cuando hay dependencia, siempre dependes de algo. Es decir, tu satisfacción está fuera de ti, no está en tus manos: “si todo va bien” estás contento/a. Pero, si las cosas no son como deseas o son ese elemento del que dependes, te da ese resultado no esperado, entonces te sientes mal. La felicidad es una energía que tenemos dentro, sólo hay que reconquistarla para que aflore y se refleje en nosotros
Desde el Silencio, puedes coger las tijeras de la determinación y cortar esos hilos sutiles de la pereza y de la dependencia. Y poco a poco y muy progresivamente, sientes esa independencia interior, esa sensación de libertad interior. Porque nada tira de ti. Eres un ser libre! Y a medida que vas practicando, vas dándote cuenta de esas sutiles dependencias ya empiezan a ser detectadas y cortadas para siempre. Y desde ahí empiezas a crear estados o formas de pensamiento que te proporcionan esa realidad de lo que somos en esencia.
“Soy un ser consciente, independiente internamente. No necesito de nada ni de nadie» “Utilizo todo y a la vez, no dependo de nada«.
Y observas el espacio que ese pensamiento crea en tu interior. Y cómo muy sutilmente, desde esa experiencia, observas la suave y sutil sensación de contentamiento que empieza a emerger en tu interior. Cuando conectas, te liberas de todas las dependencias y tomas conciencia de tu verdadera identidad espiritual, porque te das cuenta de que esa sensación de contentamiento viene de esa libertad interior.
En esa conciencia hay contentamiento porque no dependes de nada exterior. Tu satisfacción, tu felicidad está en tus manos, está en tu conciencia, en enseñarle a la mente otra manera de pensar.
Aquí dejo la práctica de Enrique Simó, son 26 minutos de sabiduría interior. Independencia y Contentamiento (Matinal)

Como complemento de esta introducción, acompaño este corto video y magistral explicación de la Ley de la impermanencia, de cómo encontrar la felicidad anhelada y cómo mantenerla por el bioquímico y monje budista Matthieu Ricard.

de las cosas 🙂
Namasté 🙂
