. . . en el mundo espiritual se entra ligeramente?

Con el post anterior: Tu eres un ser espiritual, sabes que eres parte del Uno, y que puedes despertar del este escenario del gran teatro de la vida humana cuando decides hacerlo y sabes cómo. Tu, como el ser humano estás dentro de un cascarón de energía que creaste por poder venir aquí a la planeta tierra. Este cascarón bloque tu percepción de Esencia y genera a tu consciencia la ilusión de ser humano. El Despertar Espiritual te enseña como liberar esa energía para así recuperar la conciencia de Quien Eres. Podrás percibir tanto tu ser espiritual inmortal como tu nivel de ser más alto, Esencia. El siguiente dibujo muestra algo de la estructura del cascarón.

Avidya significa ignorancia, seguir dormido en una conciencia errónea.
Se representa con la imagen de una persona ciega.

Vives en la Sabiduría y Consciencia de tu misión y propósitos en la vida. Vives en el Amor, lo sientes y lo expresas naturalmente. Ya que el Amor es también la Alegría Divina, vives locamente feliz todo el tiempo no importa que. Recuperas el Poder de manifestar lo que quieres en la vida y vives en Abundancia y aventura. Naturalmente sirves al Amor Universal como un ejemplo para otros, atrayendolos a la Luz y su Despertar. La meta final en solo 100 años es un planeta Despierto, viviendo en Conciencia del Uno y en cooperación y abundancia para todos.

Una vez que estás Despierto, tu vida humana, naturalmente se transforma. (Es lo que los budistas llamam morir para renacer) .

Si queremos ayudar a sanar al mundo, necesitamos recordar que es un lugar sagrado. Nuestras acciones necesitan ser declaraciones positivas, recordatorios que aún en los peores momentos hay un mundo por el que vale la pena la lucha. Necesitamos encontrar maneras de mantener esta visión con vida, de reconocer, pero no quedarnos atrapados en el lado oscuro, y recordar que aun los peores aspectos del sufrimiento son sólo una parte de un cuadro más grande. Necesitamos entrar ligeramente en ese mundo donde tu eres el soberano de tu vida.

En la India, desde el momento que abren los ojos por la mañana, ya están cultivando Karma, (acción). Ellos, desde la conciencia espiritual, desde esa conciencia del obsevador desapegado, siembran semillas porque saben que todas sus acciones internas (pensamientos, sentimientos) y externas son hechas con naturalidad porque saben que cultivar Karma empieza por ellos y luego lo reflejan al mundo. Esas caras sonrientes permanentemente, al margen de la pobreza y necesidades que el país tiene. Es inccreíble!

Por eso, si sembramos las mejores semillas estarán basadas en las mejores decisiones precisas y libres de influencias; decisiones que te dan el mejor resultado en cada situación; porque sólo desde ese estado es cuando se puede ver con claridad, con objetividad cualquier decisión por pequeña e insignificante que sea. Yo lo he visto, verificado con los hábitos en el día a día de toda la vida. Cuando cambias de hábitos, tienes un resultado diferente, pero hay que observar con desapego, que es lo que te proporciona esa insatisfacción contigo mismo/a. Si simpres haces lo mismo, obtendrás los mismos resultados. Para ello, para cualquier transformación interna, se necesita humildad y salir de nuestra zona de confort. Cuánto más incómodo nos resulte, mayor y más satisfactorio será el resultado ‘-) Luego esa incomodidad, se convierte en algo satisfactorio y ya lo integras de forma natural en tu día a día, conviertiéndose en parte de tu contentamiento interno. Y lo mejor de todo, es que cuando aprendes a andar, ya no gateas ‘-)     

Es muy enriquecedor cuando te das cuenta de que sólo desde esa introspección hacia uno mismo, sin juicios ni valores, sólo desde la observación desapegada, cuando conectas con tu ser, con tu esencia, y és ahí donde reside la real transformación. Dónde te das cuenta de que lo que recibes, no es más que las semillas que has plantado. No podemos dar lo que no tenemos. Si a tí misma/o no te hablas con amabilidad, cariño y respeto, no lo esperes de los demás. Todo empieza en cada uno de nosotros. Cómo me hablo, cómo pienso, cómo como, cómo duermo . . . aprender a quererme y ser coherente con lo que pienso, siento, digo y hago. Eso es fluir con la vida!

Gerardo Schmedling decía: «Todo lo que sucede es para aprender a ser feliz», por lo que los errores, el sufrimiento, la insatisfacción, todo eso es necesario para nuestra evolución. Cuando hablaba de las leyes que nos rigen y que si las desobedecemos, sufrimos porque la interpretación de la realidad está basada en nuestra ignorancia, porque la forma de percibir, de interpretar de ver lo que está sucediendo es una forma errónea, estoy violando las Leyes del Universo!! Y el sufrimiento ¿qué nos está diciendo? que estoy equivocada/o en la manera de interpretar las cosas, estoy cometiendo un error. Errores necesarios para aprender que finalmente vayamos más allá del ego, de ese personaje que nos creemos que somos, y empecemos a comprender cómo funciona la vida, cómo funciona el ser humano. Reconocer con humildad, por los resultados que estamos teniendo. La Sabiduría es obtener resultados de forma voluntaria: «Todo resultado dolorsoso muestra que desobedeciste la ley. Todo resultado satisfactorio muestra que obedeciste la ley». (breve introducción por Borja Vilaseca) Entender las leyes que nos rigen es la base de nuestra satisfacción personal, es la semilla número uno de nuestra felicidad. Es todo una apertura mental porque lo que más nos cuesta aceptar es que el Universo tiene un orden perfecto, y detrás de cada fenómeno ya sea física o del Universo, o de la Naturaleza o del ser humano se reconoce por el resultado.

Conocerlas y entenderlas choca con las creencias y cultura bajo la que hemos sido programados, adoctrinados y condicionados. Comprender las leyes que nos rigen no son creencias limitantes, es vericación, es experiencia. Error si piensas o crees que esto no va contigo, quieras o no formas parte del mismo universo que está regido por unas leyes perfectas.

Volviendo al título de este post . . . Entrar ligeramente no significa ignorar el sufrimiento sino tratarlo suavemente. No queremos ignorar el dolor de alguien más, pero deprimirnos o enojarnos no lo alivia y hasta puede incrementarlo. El delicado equilibrio yace en permitirnos sentir el dolor completamente, estar triste, enojados, o dolidos por él, pero no ser tan pesados que no seamos capaces de actuar para aliviarlo. Es una cuestión de causa y efecto (Ley del Karma): para crear un mundo amoroso, pacífico, y de cuidado, necesitamos actuar amorosamente, en paz, y con cuidado.

Tal vez pensaras que es muy fácil decirlo al recordar, con un corazón pesado, con lágrimas y enojo, imágenes de niños muriendo de hambre, o ciudades destruidas por la guerra o viendo hectáreas de bosques incendiados. Pero es exactamente en estos momentos, en la presencia del dolor, la injusticia, el horror que nuestro equilibrio es más necesitado. ¿Cómo podemos mantenerlo? La meditación ayuda, cantar y bailar ayuda, hablar con personas que respetamos. Ayuda a trabajar en tu propio dolor y emociones. Ayuda a servir y apoyar a otros. Nos ayuda a darnos esa energía, no tanto para ser feliz, sino a tener la energía para que ninguna circunstancia, por adversa que sea, me haga sufrir. Ayuda a tener una vida más estable, más equilibrada. No hay altos y bajos porque tengo una energía que me ayuda a afrontar todas las circunstancias. Todo, simplemente con sólo estar en silencio con nosotros mismos puede ayudar tanto.

Este es el trabajo continuo de la vida: aprender a confiar que el universo se desenvuelve tal como debe ser, no importa como lo vemos nosotros; aprender a apreciar que cada uno de nosotros tiene una parte de nutrir esta interconexión hasta que sane y sea completa en donde está rota; descubrir cuál es nuestra contribución individual al entregarnos completamente a ella. Tan demandante como eso suena, hablando en el sentido espiritual, eso es lo que todos nosotros estamos aquí para hacer. Y que la acción compasiva nos da todavía otra oportunidad más de vivirlo. Esta es la oportunidad de cooperar con el universo, de ser parte de lo que los Chinos llaman “el gran río del Tao”. Cuando nos entregamos completamente a convertirnos en quienes somos, al hacer lo que hacemos, experimentamos la ligereza, somos como un papel en el viento, estamos en el lado de los ángeles, donde entramos ligeramente.

Extracto del libro: La Compasión en Acción: Creando el Camino del Servicio por Ram Dass y Mirabai Bush.

Tips para estar aquí y ahora en tus acciones diárias:  

Es posible que hayas escuchado acerca de la importancia de mantenerte en el aquí y el ahora, pero del dicho al hecho hay un gran trecho, porque a veces, al intentar hacerlo nos perdemos y encontramos que mantenernos en el tiempo presente es algo bastante difícil. Esta consciencia se trata acerca de cultivar el hábito y practicarlo para mejorar nuestras vidas en forma positiva, como una reducción del estrés, eliminación de la ansiedad e incremento de felicidad, entre otros.

1. Expresar gratitud

La verdad es que damos muchas cosas por hecho, tanto que se nos olvida tomarnos un momento de dar gracias por lo que tenemos. La gratitud es una acción muy importante para mantenernos humildes, enfocados y conectados a quienes somos realmente.

Es fácil dejarte llevar por las cosas que has logrado, pero si no eres agradecido por las personas y los eventos que han hecho posible, el éxito es solo como una bella rosa a la cual intentas oler, pero no tiene ningún aroma.

No solo eso, ir en la vida sólo viendo lo que “yo” he logrado hace que las cosas se vuelvan, poco a poco, más solitarias o sin sustancia. Nadie puede hacer todo solo, somos una red de seres que estamos aquí para apoyarnos unos a otros.

La gratitud es una medicina para la ansiedad, el juicio, los celos, etc. Tómate el tiempo todos los días para expresar tus palabras de gratitud a las personas que te ayudan. Si realmente meditas en ello, cuando dices algo positivo, estas, literalmente, elevando la energía de esa persona, y no tienen más opción que compartir esa energía, simplemente expresar gratitud tiene un efecto dominó y ¡es una acción de crecer amor!

2. Observa y absorbe tu entorno

Hazte consciente de tu entorno al permitir que tu mente deje ir sus pesares. Sal al jardín, al campo y escucha los sonidos del viento al pasar por los árboles, a los pájaros cantar, y si puedes, observa imaginación de un niño en acción cuando juegan en la naturaleza.

La naturaleza provee un medio de sumergirte en su abundancia y es casi como si te transportaras a otra dimensión: toda la gama de los colores, la complejidad y abundancia de los árboles, la delicadeza de las flores que florecen, las fragancias que permean el aire, todo eso se vuelve parte de ti al integrarte y respirar profundo lenta y conscientemente.

Hacer esta práctica con constancia ayuda a traer a tu mente al tiempo presente y te hace más consciente de todo lo que sucede a tu alrededor.

3. Enfócate en tu respiración

La respiración es el puente que conecta la vida a la consciencia, lo que une tu cuerpo a tus pensamientos. Cuando tu mente se vuelva dispersa, usa tu respiración como el medio de tomar el control de tu mente nuevamente.” Thich Nhat Hanh

La respiración es algo fundamental para mantenerte en el presente.  Te apoya a relajarte y centrar tu energía y lo mejor de todo es que lo puedes hacer en cualquier momento, ¡porque estás respirando en todo momento!

Un ejercicio muy sencillo para practicar esto es el siguiente: Cierra tus ojos, toma una respiración profunda, que dure la inhalación por 5 segundos, mantén el aire en tus pulmones durante 2 segundos, y suéltalo lentamente por otros 5 segundos. Haz esto 3 veces seguidas, y ve incrementando el número de veces conforme vas sintiéndote cómodo al hacerlo.

Si solamente aprendemos a respirar correctamente, podemos lograr una relajación instantánea, sumergirnos en nosotros mismos, calmarnos, entrar en disfrute de los placeres de la vida. Eso puede ser hecho en cualquier momento del día, y cada vez que sientas que necesitas traer tu mente de regreso al tiempo presente.

4. Pasa tiempo escuchando

¿Cuándo fue la última vez que realmente escuchaste cuando alguien está hablando? Cuando digo escuchar, quiero decir darle tu atención total, mantener la mirada, sobre todo, no escuchar buscando qué vas a responder.

Realmente hay muy pocas personas que buscan escuchar en consciencia. Se distraen con cualquier cosa como el movil, se pierden en pensamientos, se distraen por cualquier detalle.

La buena comunicación te ayuda a crear no solo a crear conexiones más profundas con otras personas, sino también trae tiempo presente a otro aspecto de tu ser. Así como al construir una casa se crea una fundación sólida, ladrillo a ladrillo, paso a paso, y gradualmente, cada acción crea la disciplina de estar aquí y ahora. 

5. Limpiar tu espacio

Escoge una tarea diaria, como lavar los platos, barrer, limpiar las ventanas, limpiar el baño, cualquier cosa que no requiera que tu mente trabaje. Solo enfócate en hacer el trabajo que estás haciendo muy bien y en hacer el ejercicio de respiración, no importa si te gusta o no te gusta hacer cualquiera de estas cosas.

Sin embargo, al hacerlo, hazlo en reverencia. Cualquier persona, incluyéndote a ti, ama comer de un plato limpio. Así que sumérgete completamente y fluye con tus movimientos físicos. Limpiar nos da la perfecta oportunidad de experimentar el balance y la paz interna que estar en el tiempo presente nos apoya a cultivar.

6. Baja la velocidad y sé bondadoso contigo mismo

Uno de los puntos más importantes aquí es esto: ve más despacio. El acto de bajar la velocidad puede ser algo muy difícil, especialmente si estás acostumbrado a una vida rápida y en movimiento constante.

Al bajar la velocidad, puedes ver las cosas en perspectiva, pero también mantener un equilibrio. Esto incluye que, al practicar el ejercicio de respiración, no tienes opción más que detenerte por 12 segundos. Dicho así no parece ser mucho tiempo, ¡pero realmente hace una gran diferencia!

Y sé bondadoso contigo misma/o. No seas tan dura/o o exigente. Date permiso para cometer errores, piensa que es una de las condiciones del ser humano, equivocarse ‘-)). Equivocarse es necesario para toda evolución.

No hay reglas cuando se trata de traerte al tiempo presente.  Siempre puedes usar tu creatividad y desarrollar otras formas de traerte al aquí y ahora.

Lo más importante es que, no importa lo que hagas, que sea con una intención amorosa y una disciplina constante, ya que es la fórmula del éxito para obtener cualquier resultado satisfactorio.

Y ahora, seis cosas que tu alma quiere que sepas:

Eres perfecto tal y como Eres.

Trátate con Amor

Siente Profundamente

Viniste a Amar y a Compartir

Estás Aquí para experimentar la Vida

Conoce el Silencio y la quietud.

Ir como los salmones, a contracorriente (aunque no sea lo común) es lo que me mantiene estable y en equilibrio. Si yo cambio, el mundo cambia!

Contacto para cualquier sugerencia o aportación y/o compartir experiencia:  dbelm1662@gmail.com 

Namasté 🙂

Dolors

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