«No comieces una dieta deseando terminarla, comienza un estilo de alimentación que te dure para siempre»

Hola! ¿Cómo estás hoy ?¿ Sigues postergando la decisión de cuidarte? Te cuento algo, decidas o no comenzar un plan de alimentación saludable para una fecha determinada, hoy quiero proponerte que te plantees más que una dieta, un cambio de hábitos que te carguen de energía y vitalidad. Está demostrado que las dietas no funcionan a largo plazo y la gran mayoría de personas lo viven como un sacrifico enorme que les lleva a la desazón, frustración o hasta el punto de la depresión. En el momento en que te falte motivación o tu estado emocional sufra un bache por cualquier motivo, lo más probable es que tires la toalla.

Date la oportunidad de aprender a comer, de saber como funciona tu cuerpo, averigua que te sirve a ti y no te creas nada que te prometa resultados a corto plazo. Volverás a caer en la tentación y eso para tu subconsciente es un golpe, merece castigo o sea » engordar»de nuevo. A no ser que necesites un régimen especial por cuestiones de salud, relájate y disfruta del proceso. Comer o alimentarse bien es un acto de AMOR propio, y hacia los que nos rodean. Te lo mereces, Eso es cuidarse! ‘-)

«SI ALGO TE VA BIEN, HAZLO MIENTRAS TE VAYA BIEN»

A veces tenemos ideas fijas sobre temas concretos, sea por experiencia propia o por resonancia con teorías ya definidas, las falsas creencias. . . Con el tiempo la vida te lleva a situaciones que ponen en duda tu manera de concebir la realidad y llegar a comprender que lo que un día te sirvió puede dejar de serte útil por completo, aprenderás también que mantener una posición cuadriculada en tus ideales te aleja del aprendizaje mismo que es la vida. ¿que aprendí yo en el camino? A observar, fluir y utilizar a mi favor cada circunstancia. A ganar en valor personal y respetarme diciendo sí cuando era sí y cerrando ciclos con lo que ya no me era útil. De nada sirve aferrarte a algo que ya no funciona para ti. Te animo al análisis, a la observación, a descubrirte! y a que te sinceres contigo mismo/a.

¿Cuanto en tu vida está en coherencia en este momento? Haz un puntaje y comienza por hacer limpieza. Sacude tu mente y libérate de aquello que te limita y confía!

Al final del día, el desgaste energético es por falta de equilibrio en nuestra alimentación. Estamos cansados, no por lo que hemos hecho físicamente, sino porque nuestro organismo no tiene energía. Hay que equilibrar esa energía para rendir con armonía, ser más eficientes, despiertos, enérgicos, productivos, creativos . . . Todo seran beneficios.

¿Y por dónde empezamos?

Antes de pasar a la acción, debemos tener en cuenta 3 errores al definir objetivos y propósitos que a mí personalmente, me han causado cierta frustración en mis objetivos durante largo tiempo y que ahora he paliado:

1r error: Crear macroobjetivos

Yo también he hecho esa larga lista de futuros objetivos para empezar con el año. La primera cosa que debemos hacer es transformar esos macroobjetivos anuales en microobjetivos siguiendo la filosofía KAIZEN. KAI cambio o mejora ZEN bueno, mejor : Cambio a mejor o mejora continua.

Mejorar continuamente, es un trabajo de hormiguita. Se trata de añadir pequeños cambios en tu vida personal o profesional en tu día a día para lograr resultados exitosos y convertirte en una persona de éxito en el caso de la mejora en desarrollo y crecimiento personal.

Es tal el impacto que causó esta filosofía en mi, que lo tengo emmarcado ‘-) y que me lo recuerda todos los días. Ahí no entra la pereza ni la apatía. Es una motivación, un reto diario el cumplir ese pequeño objetivo que me he propuesto.

La estrategia del kaizen es la de la renovación a través de pequeños pasos, día tras día, con constancia y continuidad, en contraposición a los conceptos occidentales de revolución y conflicto.

Un día, esa va a ser la unidad de tiempo más pequeña. Al aplicar microobjetivos cada día, a corto alcance ya no nos frustramos porque vamos a ser capaces de cumplirlos, pero avanzando, por muy mínimo que sea. Debemos ponernos metas:

-Si mi propósito es hacer ejercicio, empezaré por agendarlo (las cosas hay que agendarlas para que sucedan) y salir a caminar cada día o a correr, y además de eso, haré cada día un poquito más, aunque sea para engañarte; y de repente un día haré un salto exponencial, haré el doble; porque esto no funciona de forma lineal. Requisito infalible: autodisciplina y constancia en tu día.

-Si mi propósito es perder peso, empezaré por hacer una compra inteligente. Dejar el azúcar que como inconscientemente, o si ahora me como 5 galletas pues haré 3, y al día siguiente una; dejaré la mayonesa, salsas, los productos envasados, aditivos y conservantes . . . un pequeño cambio en mi día a día será el éxito en un corto periodo de tiempo. Empezaré a comprar productos de temporada frescos y de cercanía. Mi cuerpo generará más energía y al mismo tiempo será más saludable, mi estado de ánimo cambiará y podré premiarme al final del día por haber hecho esos pequeños pasos. Eso sí, ponte objetivos que dependan de ti, que sean medibles al finalizar el día.

Existe un mito muy extendido, que asegura que son suficientes 21 días para convertir una acción o comportamiento determinado en un hábito. Obsérvate y compruébalo!

El cine nos ha marcado en nuestra vida, y de muchas películas sacamos enseñanzas. En la película de: el depredador, el protagonista, Arnold Schwarzenegger está buscando una bestia, se supone que invencible; y dice una frase muy significativa: » Si sangra podemos matarla». Quiere decir, que si tenemos una pequeña debilidad, podemos seguir trabajando para derrotar a esa bestia. Esa bestia es nuestra frustración. Puede ocurrir que en ese cumplimiento de ese objetivo diario, tenemos un factor externo que no nos permite cumplir con ese objetivo diario. Ahí debemos ser implacables, si ese día tenemos que estar hasta las 3 de la mañana realizando esa tarea debemos hacerlo y preguntarnos en ese momento: ¿Quién está sangrando ese objetivo o yo? ¿Quién sangra, la bestia, mi frustración o yo? Yo tengo que ir a por el objetivo diario. Y si ese día sólo duermo 4 horas, lo haré sin dudar. Esa es la clave. No debemos pensar «ya lo haré mañana» porque «mañana» es otro día, habrá otros imprevistos y porque cada día es nuestra unidad de tiempo, es nuestra pequeña batalla. Batalla porque a altas horas de la noche suelen salir esos monstruos que intentan apoderarse de una/o. Entonces, yo tengo mi música para esos días de larga noche, ese disparador mental que me hace centrarme y ponerme en situación. si os habéis fijado el disparador mental de Rafa Nadal es ese cierre de puño para darse fuerzas. Cualquier disparador mental sirve, siempre aque sea para «dominar a la bestia». El descanso luego es mucho más reparador. Irse a dormir con el trabajo realizado, con la bestia muerta y con el objetivo cumplido es sanador. Te levantas con ganas de comerte el mundo y seguir avanzando poquito a poco.

2n error: Pregonar los objetivos

No se pueden contar a todo el mundo. Los objetivos a largo plazo o anuales deben ser secretos por dos razones:

Seguro que conocemos a gente, o quizás nosotros mismos que, continuamente están contando sus proyectos a otros y lo que están haciendo realmente es, proyectar en esas otras personas, una imagen ideal de ellas mismas contándoles todo lo que van a hacer, cuando por mucho que estemos diciendo lo que vamos a hacer, verdaderamente nos juzgaran por nuestras actitudes y acciones que son lo que marcan nuestra personalidad; no nuestras palabras; nuestras palabras son ruido.

Y la segunda razón por lo que hay personas que proyectan sobre otras es porque les hace sentir mejor ellas mismas, y esto les hace pensar que estan más cerca de cumplir el objetivo y ahí se relajan.

Sólo debemos rendir cuentas con nosotros mismos, con nadie más. Y sólo hay una excepción que nos impide cumplir con nuestros objetivos:

3r error: No tener auditores

A veces puede que nos cueste ser disciplinados y, necesitamos que una persona externa nos «vigile» que realmente estamos en el camino, que cada día vamos cumpliendo nuestros pequeños objetivos; es lo que los ingleses llaman un «accountability partner» como un socio de responsabilidad, dónde nosotros nos comprometemos públicamente a cumplir esos objetivos, sólo a esa persona discreta y de confianza; no a todo el mundo. Y a la vez, esa persona puede hacer lo mismo conmigo. Así periódicamente nos ponemos al día y a la vez nos sentimos apoyados ¿Porqué? Porque eso me ayuda a asumir mi responsabilidad y comprometernos entre nosotros a cumplir esos microobjetivos diarios que finalmente, será el objetivo alcanzable anual. No me creas, compruébalo! Empieza hoy mismo por irte a la cama más temprano y empezar tu día con ganas de mejorar tu vida!

Una observación curiosa: Los programas TWI ( Training Within Industry) durante la posguerra se convirtieron en instrucción a la industria civil japonesa, en lo referente a métodos de trabajo (control estadístico de procesos). Estos conocimientos metodológicos fueron muy fácilmente asimilados por los japoneses. Es así como se encontraron la inteligencia emocional de los orientales (la milenaria filosofía de superación), y la inteligencia racional de los occidentales y dieron lugar a lo que ahora se conoce como la estrategia de mejora de la calidad kaizen. La aplicación de esta estrategia a su industria llevó al país a estar entre las principales economías del mundo.

Post relacionados:

¿Cómo darnos cuenta de nuestros propios sabotajes?

Técnicas para evitar el autosabotage

Hábitos para dejar el piloto automático y tomar mejores decisiones

Eres de las personas que . . . dice lo que no piensa, piensa lo que no dice, dice lo que no siente o siente lo que no dice?

Namasté 🙂

Dolors

Back to top