Vivir la enfermedad y la pérdida (2/3)

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Quiero empezar este post, recordando la sabiduría de los grandes pensadores Hipócrates y Platón.

  • Short: La vibración y la salud están conectadas . . . Nuestra salud se desarmoniza, pierde su equilibrio natural cuando hay algún órgano vital que ha perdido su frecuencia natural, su coherencia. Hipócrates decía: que el cuerpo debe ser tratado como un todo. Todo médico debe considerar al paciente como una entidad física, mental, espiritual y social única. No sólo hay que conocer y comprender la enfermedad, sino también a la persona que la padece y su entorno. Una vez más la naturaleza es nuestro modelo a seguir; y es que, la enfermedad es una serie de pecados repetidos (hábitos) en contra de la naturaleza . . .
  • Él realizó muchas aportaciones a la medicina y consideraba que la salud es un estado de armonía consigo mismo y con el entorno, también creía que todo lo que afectaba a la mente, necesariamente influía en el cuerpo.
  • Más tarde, Platón dice que hay una enfermedad grave del alma: la ignorancia (agnoía), y el remedio es la enseñanza (didaskalía). Y, por otro lado, definió el mundo de las ideas. A grandes rasgos, defiende que existen entes inmateriales, absolutos, inmutables y universales independientes del mundo físico de las que derivan todo lo que existe en ese plano físico. Serían, por ejemplo, la bondad, la justicia, la virtud o el mismo ser humano en sí mismo.
  • Una vez más, la importancia de PARAR, entrar en el silencio y observar y detectar esos automatismos tan integrados en nosotros y que tanto daño nos hacen, física, emocional y espiritualmente . . .

Matinal de Hoy Sábado 4: Aliviar el dolor del alma con J M Barrero . . . Cada vez es más visible en el ser humano el dolor del alma. Cuando se habla de la salud mental, tiene que ver con lo que uno siente, que no es lo mismo que lo que nos gustaría sentir y, precisamente eso que no me gustaría sentir y que lo siento, es lo que me causa dolor. Tiene mucho que ver con vacíos del pasado, situaciones no resueltas, experiencias desagradables del pasado, frustraciones, decepciones, resentimientos . . . y todo esto, cuando se acumula, con el tiempo va enfermando nuestro ser, nuestra alma. Cuando hay un dolor emocional hay un síntoma en el cuerpo. Cuando siento tristeza, no es el cuerpo el que la expresa, sino que es el alma que a través del vehículo, del cuerpo, expreso ese sentimiento. El alma se expresa a través de los órgnos de los sentidos, movimientos, actitudes . . . Yo, el alma es quién se expresa, siente, piensa, actúa, experimenta a través de este carruaje, el cuerpo. Cuando el alma siente dolor, el alma sufre.

Debemos entender y ver nuestro cuerpo desde una visión integral y holística, un todo. El cuerpo se expresa a través del ser, del alma, de lo que somos realmente. El cuerpo es el vehículo, el traje. El ser, el alma es la conciencia, somos seres espirituales.

Ese dolor interno, lo que el alma siente internamente, ese dolor en forma de sentimientos de desesperanza, de tristeza, de soledad, preocupaciones, miedos, confusión, inseguridad, . . . todos esos sentimientos internos, generan enfermedad y la prevención de ese estado emocional es, entender que se pueden aliviar y/o mejorar mucho con la práctica del observador desapegado. Evitar caer en la tristeza, ese estado tan generalizado y que nos roba energía vital y binestar interno. Prevenir es no esperar a que suceda, sino que haces algo para evitarlo o para que no aparezca. La meditación nos permite redescubrir cualidades innatas en el ser y experimentarlas nos sanan el alma, nos reconfortan, nos fortalecen el alma en forma de sentimientos positivos y energizantes. La paz es una medicina increíble. Cuando experimentamos la paz, no hay rastro de dolor interno. La energía de experimentar amor espiritual, incondicional, elimina cualquier rastro de sufrimiento. No existiría el dolor emocional sino hubiera experiencia de sentimientos elevados, puros y positivos. Cuando faltan esas experiencias espirituales, lo que nos domina es la fuerza de ese vacío o de esa carencia espiritual. De ahí la ansiedad. Tenemos todas las necesidades físicas cubiertas y en cambio tenemos un vacío, ese vacío es el de conectar con uno mismo/a y redescubrirse. Vivir en el sufrimiento, en el dolor emocional es vivir una vida sin sentido, nada te llena. . . Brillante meditación . . .

Sonreir frente a las personas o situaciones estresantes, incluso en la enfermedad M Alonso Puig

El Dr. Mario Alonso Puig, nos habla de la importancia de SONREÍR frente a las personas o situaciones ESTRESANTES, no por algún principio filosófico o teológico, sino porque logramos desactivar el sistema nervioso SIMPÁTICO, el cual está vinculado a enfermedades crónicas generadas por el estrés. Muy interesante.

. . . Caso: «Margarita» . . . Ante una situación de estrés o amenazadora se activa la amigdala (del griego) tiene forma de almendra. Cuando la amigdala se activa ante una situación de amenaza, lo primero que hace es, robar sangre de la parte anterior del cerebro, lo cual produce cambios muy importantes en la percepción de nuestros recursos porque al activarse la amigdala y reducirse el aporte de sangre en la parte anterior del cerebro, se pierde la capacidad de comprender, se pierde capacidad de aprender, se pierde capacidad de ser creativo y se pierde capacidad de tomar buenas decisiones. Ver el sentido positivo de la vida, incluso en la enfermedad, es muy importante porque si vives la enfermedad sólo como una amenaza, no podrás encontrar recursos naturales que tienes, que te pueden ayudar a tomar vías que favorezcan la curación, por eso no las verás. Además el efecto en el cuerpo es muy marcado y uno de los efectos es en el estómago. Cuando una persona se siente amenzada, el sistema nervioso simpático hace lo mismo que si te persiguiera un tigre, el tubo digestivo lo paraliza. Un estómago que se paraliza, es un estómago a través del cual la comida no puede fluir bien y cuando la comida no fluye bien y cunado no fluye bien se estanca y cuando se estanca, se pudre. Cuando se pudre fermenta y, cuando fermenta produce gas, y qué hace el gas? Hincha las paredes del estómago. Y el problema no es el ácido sinó la dilatación del estómago. Ante una amenaza, no real, sí mental, el propio cuerpo disponerlo para el encuentro, con una sonrisa, con una disposición; es suficiente para que el sistema nervioso simpático se desconecte y se active el parasimpático y el estómago empieza a funcionar. Una dilatación no se ve en una endoscópia. . . Y es que es un error pensar que el cuerpo y la mente van cada uno por su lado. Es como pretender que la palma de la mano y el dorso se pueden distinguir pero no se pueden separar. Los estados emocionales afectivos, son estados corporales. El tubo digestivo contiene su propio cerebro. Tiene 500 millones de neuronas y la médula espinal tiene 100. El tubo digestivo produce el 90% de la serotonina que maneja el cuerpo y el cerebro. La serotonina es la hormona más importante relacionada con los estados de calma, de serenidad, de felicidad. La mayor parte del sistema inmune depende del tubo digestivo. Debemos darle importancia a cómo funciona nuestro cuerpo, conocerlo y conocernos

Entender la enfermedad con Paqui Martín

. . . Cómo entender la enfermedad y sobretodo, descubrir el sentido profundo de porqué una determinada enfermedad aparece en mi vida. Para ponerlo fácil, existen 2 tipos de enfermedades, las producionas por agentes externos (bacterias, virus) que cursan procesos infecciosos y, por otro lado, las enfermedades psicosomáticas, son un tanto por ciento muy elevado. Se originan en la mente y después tienen un gran impacto en nuestro organismo, en nuestro cuerpo. Es decir, que los síntomas físicos escapan para ocultar la angustia emocional. Entre algunas de ellas, está la depresión, ansiedad, dolor crónico, hipertensión, taquicardias, cefaleas migrañosas y/o tensionales, asma bronquial, alergias, síndrome de colon irritable, colitis ulcerosa, tics, temblores, lumbalgias, contracturas, psoriasis, trastornos o disfunciones . . . Para los 2 tipos se necesitan 2 cosas fundamentales para su proceso de sanación o mejora: en 1r lugar cuidados y atención médica precisa. Y, en 2n lugar, una mente colaborando a que la sanación se produzca. Nuestra mente en la enfermedad puede escoger 2 caminos: El camino de la autosanación o el camino del autosabotaje. Cuando alguien o algo nos amenaza físicamente, echamos a correr y nos alejamos de ese lugar o de esa persona. Pero, qué ocurre cuándo la amenaza es interna, cuando nos estamos amenazando a nosotros mismos? Cada vez que nosotros creamos pensamientos que nos conectan con el sufrimiento es, como si nos estuviéramos pinchando a nosotros mismos, y ahí, inconscientemente, nos convertimos en nuestas propias víctimas y en nuestros propios verdugos creando nuestras propias cárceles de dolor y de sufrimiento. Realmente, quisiéramos estar con una compañía del pesar, del sufrimiento o realmente desearías que entrara alguien que te ayudara a sanar o a mejorar? Ahí comienza el camino de la autosanación y, para ello debemos saber cómo funciona nuestra mente. La mente es juguetona, incansable, no para de pensar, incluso en ausencia de enfermdad, aunque todo funcione, la mente continuamente busca recuerdos que sus vibraciones negativas nos producen ansiedad, malestar,; algún agente externo que nos conecta con el dolor y el sufrimiento; o quizás hemos elegido un estilo de vida que supera nuestras capacidades o límites, generándonos estrés emocional que va anidándose en nuestras células sin darnos cuenta de la repercusión que eso tendrá en un corto espacio de tiempo.

Paqui nos da 6 pautas para iniciar ese proceso de autosanación, para la comprensión profunda de nosotros mismos, que van asociadas a una frase que podemos dejar grabadas en nuestra mente:

  1. Voluntad y disciplina para ordenar el pensamiento. Ahí radica el éxito. Cada logro, cada mejora conlleva un esfuerzo y es que todo esfuerzo tiene su recompensa.

Es nuestra responsabilidad de hacer el esfuerzo de llevar nuestra mente hacia el lado positivo y alejarnos de los pensamientos débiles. Al inciar este nuevo proceso, se activan mecanismos del cerebro que nos ayudan en esa autosanación y a iniciar esos nuevos hábitos en nuestro ADN. Un primer paso, sería intentar irte a dormir un poco antes, para así poder levantarte también antes y dedicrte un tiempo valioso, unos minutos para la meditación, la reflexión, para diseñar tu día, para visualizarte, en esas escenas activas en todos los sentidos que la vida nos va poniendo en nuestro camino, desde la serenidad, desde la calma, desde el entendimiento y la comprensión hacia uno mismo primero, desde esas poderosas vibraciones que has generado en tí a 1a hora del día; y en ese diseño incluye pautas para mejorar tu salud. siempre en positivo; recuerda, no pongas la palabra «no» delante, porque no te va a servir de mucho. El cerebro no lo asimilia así. A partir de ahora voy a levantarme agradeciendo que una mañana más tengo la oportunidad de calmar la mente, de educar la mente a no pensar tanto, salir a caminar 30′ cada día, voy a comprar alimentos que me den energía y evitar comprar lo que me gusta que me roba vitalidad ‘-) . . . En ese «diseñar tu día», incluye varias pautas que te ayuden a mejorar tu salud, tu bienestar. Recuerda que no somos sólo cuerpo. Cons esas pautas, ya estarás estableciendo una especie de rutina que con voluntad y disciplina acabarán convirtiéndose en una serie de automatismos que te llevarán a tu mejora.

2-Paciencia con nosotros mismos. De todo nos cansamos en seguida porque llevamos demasiado tiempo haciendo las cosas mal; y es que nuestra mente está conectada con la prisa, la emergencia, con la impaciencia, con el correr, con el control y la vida no funciona así. Debemos trabajarnos a diario ese poquito de paciencia que nos ayude con nosotros mismos a establecer en nuestro día a día, esas pautas saludables en nuestra vida. Y es que nuestro futuro depende de lo que hagamos ahora!!

3-Escuchar mi cuerpo y mi intuición. Nadie puede conocernos mejor que nosotros mismos. Ir hacia dentro con atención, escuchar nuestra respiración, nuestros órganos, nuestras sensaciones, escuchar nuestra mente que tiene la capacidad de conectar con nuestras células, al igual que nuestras células escuchan continuamente nuestro pensamiento y a nuestras palabras. poniéndonos etiquetas como: «Tengo un dolor crónico, hereditario, incurable, degenerativo . . . son palabras que nos conectan con lo negativo, con el sufrimiento y la única cosa que consigo es que mi cerebro piensa que lo que tengo no va a terminar nunca, cuando no es así. Estamos en constante cambio y transformación. Nuestro cuerpo es capaz de reproducir casi 4 millones de células por segundo, somos personas nuevas cada día!! Nunca podemos estar como hace 5 años!! y cualquier cosa que me ocurra ahora, si tomo las medidas adecuadas en mi salud física y emocional sobretodo, voy a ser capaz de tener una calidad de vida razonable en la enfermedad que padecemos. Sólo podemos escucharnos, autosanarnos desde la comprensión profunda de lo que realmente somos, cuando entramos en el silencio, cuando conectamos con nuestro interior, de lo contrario no nos va a servir de mucho. Si queremos mejorar nuestra salud no podemos ir en contra de todo, estar en lucha continua, y es que nuestras células son nuestra principal família, ir en contra de ella nos perjudica.

4-Diagnosticar profundamente cuáles son las causas de nuestra enfermedad. Un diagnóstico facultativo se puede apróximar al máximo a ese diagnóstico, pero quién realmente sabe las causas de lo que está produciendo esa enfermedad somos nosotros. Tener presente que, todo lo que nos sobra, nos enferma y es que todos los excesos son sinónimo de enfermedad. Incluso cualquier alimento, por saludable que sea, puede ser perjudicial si abuso sin medida de él. Debemos ser honestos con nosotros mismos y prestar antención en lo que me estoy excediendo, en lo que sigue enfermándome o en lo que puedo evitar para no enfermar.

Y es que, todos tenemos cosas que no nos gustan de nosotros mismos: impaciencia, la crítica, el prejuicio, el enfado, el resentimiento . . . Todo eso nos lleva a enfermar!!

5Escribe tu propia prescipción médica. Siéntate tranquilo/a y desarrola un plan de acción, unas pautas para tu mejora. Pregúntate: Qué necesita mi cuerpo para sanarse? Puede sonar algo superficial, trivial o irreal, pero la autosanación, la mejora es de cada uno, y sabemos que todo empieza en nuestra mente. Así que, con esa receta, pon toda tu voluntad, tu disciplina, tu autodeterminación en cumplir esa pauta. Que tu receta incluya cambios, a nivel de alimentación, que va a ser el alimento de nuestras células: Qué le estoy dando a mis células después de tantas horas sin alimento. con qué las estoy nutriendo a 1a hora de la mañana? Ese planteamiento me llevará a ser más consciente y a alimentarme mejor. Que incluya algún tipo de ejercicio físico, de descanso, de paz mental, de todo aquello que vayamos a introducir en nuestro día a día, en nuestros hábitos de vida. Buscar fuera todo aquello que sintonice con nuestro nuevo propósito, que nos dé aire, que nos apoye para mejorarnos. Y, por otro lado, soltar todos esos agentes externos que no nos aportan, que no nos benefician en ese proceso de cambio, de autosanación. Debemos saber decir que no, poner punto final a lo que no nos conviene, a lo que no está en la misma frecuencia.

6Ríndete a los resultados. Pusiste todo de tu parte, todo lo que estaba en tu mano para tu propia sanación y lo sigues y lo seguirás poniendo: Respira, Sonríe, respira, agradece y confia; y permite que cada vivencia, cada experiencia relacionada con tu salud, sea una oportunidad para crecer, para aprovecharla como un reto, convierte los obstáculos en situaciones a resolver, en aprendizajes, como si de un juego se tratara. Si cada día ponemos nuestro granito de arena para mejorarnos, mejoraremos!!

  • Sólo nos sanamos a nosotros mismos cuando queremos hacerlo, cuando ponemos todo en el asador. Sabemos que no estamos solos, tenemos esa ayuda extra, incondicional que nos acompaña, que nos fortalece el alma, que nos lleva de la mano protegiéndonos en nuestro camino y que nos va a llevar a desarrollar una conciencia elevada que sin duda va a dejar un impacto sobre las personas que te rodean y algún día, ellos también te tendrán como soporte, como ejemplo de nuestra conciencia para desarrollar ese cambio en su interior porque todos lo vamos a necesitar, y es que a lo largo de nuestra vida, todos vamos a padecer algún tipo de enfermedad. Así que seamos un ejemplo en ese cambio, en esa transformación poniendo todo de nuestra parte es ese cambio de estilo de vida en nuestro día a día . . .

  • Práctica para ir repitiendo y grabar estas pautas en el subconsciente y hacer que se vayan integrando en nosotros poco a poco . . .
Todos tenemos el poder de canalizar Luz, esa Energía que nos purifica y nos carga las pilas para todo el día ‘-)

«Trascender el dolor» con Elizabeth Gayán

. . . Cuando nos enfocamos en el dolor, lo agrandamos, ocupa todo nuestro tiempo. Frases como: Porqué me pasa a mí esto, qué dolor que tengo, otravez la vida va contra mí mi». No nos damos cuenta de que este tipo de pensamientos llevan al sufrimiento, a la negatividad, que no es más que, añadir historias mentales al dolor. En canvio, cuando nuestra energía está enfocada en ocupaciones, algo que nos interesa o motive, no somos conscientes del dolor porque mi atención está enfocada en algo que me ocupa, y así desconecto de mi historia, de esos pensamientos recurrentes y negativos que se enfocan en el dolor. El dolor físico es del cuerpo y el dolor emocional es del ser, del alma. Desconectar uno del otro es algo imposible porque sabemos que existe una estrecho vículo entre ellos, por eso las enfermedades psicosomáticas; el dolor de la psique influye en el cuerpo y el dolor del cuerpo influye en la psique. El dolor físico no deja de ser una impureza, un bloqueo de energía en el cuerpo que hace que no fluya de manera natural y armoniosa. Tomamos impurezas (wifi, polución al respirar, transgénicos . . .) y no limpiamos y esos inputs se va acumulando día tras día . . . Yo debo responsabilizarme de mi historia, de mi vida, de mi cuerpo, de mi mente, de mis emociones . . . cómo? Cambiando de hábitos. Puedo empezar por comer más sano, libre de transgénicos, de gluten, menos procesada, más natural, incorporar en mi dieta más verduras y frutas frecas. Una dieta saludable genera antioxidantes . . .

El 1r paso para mejorar el dolor físico, es creerme que voy a mejorarlo. Experimentando y probando durante tiempo remedios físicos, y ver qué eso funciona. Experimentarás una cierta mejoría y tener mayor calidad de vida.

El dolor emocional inesperado también influye en el cuerpo, como la pérdida de un ser querido, ese impacto que no procesa tu cuerpo en ese momento, esa energía que no diluyes, que no transformas, se queda estancada, bloqueada dentro, atrapada, como si fuera un bolsa de dolor que se queda dentro y con el tiempo, aunque se quede cerrado, sale. Seguimos nuestra vida, asumimos nuestras responsabilidades, y la misma vida no nos permite atender ese dolor quedándose ahí sepultado. Sentarte a meditar puede ser peor que el propio dolor. una opción es salir a caminar, respirar naturaleza, haciendo fotografías con los ojos . . . No será lo mismo que poniendo la concentración y la atención en tí, pero puede ser de algún beneficio para que esa energía fluya.

Somos consumidores, consumimos dolor de los demás. Hay veces que huiríamos del lugar que estamos, o nos pondríamos a discutir; pero llega un momento en tu vida que, no quieres discusiones y no quieres irte, y, todavía no tienes esa fuerza, esa sabiduría para transformar esa situación in situ; y, entre que no te vas, y no luchas, te tragas lo que está sucediendo y muchas veces, es inconsciente, no te das cuenta y se crea otra bolsa de dolor. Actúas como sino pasara nada, pero ahí está, dentro de tí y genera molestias importantes, estrés emocional, angustia, tensiones musculares, ansiedad, absorbemos el dolor y las historias de los demás y eso nos desgasta enérgicamente. . . Debemos protegernos para no consumir el dolor ajeno. En el mundo hay muchas adversidades, y también muchas personas sensibles que captamos el dolor que viene de lejos. Dices: he dormido mal y luego te enteras de que ha habido un terremoto. Inconscientemente absorbemos esa negtividad. Nos protegemos desde dentro, creando una buena energía, que sea una carpa de protección, que sea una energía superior a la negatividad que viene de fuera, de manera que cuando intente entrar en mí, yo la freno, porque conectando cada día, yo genero una energía que es más fuerte que la que viene de fuera. El dolor lo debemos abordar a muchos niveles, somos seres complejos, hay muchas interacciones entre el alma y el cuerpo. Por otro lado, venimos de historias kármicas, no venimos inmunes ni santos, tenemos un pasado kármico; hay niños que nacen con discapacidades, con enfermedades degenerativas; todo eso tiene un porqué, y sabemos que hay algo que hace que vengamos con esta maleta. Enfadarnos con la vida, luchar, negar, resistencias, forzar las situaciones, estar de mal humor, quejarse . . . todo eso, no ayuda; porque lo que y he creado, viene conmigo, así que debemos fluir con la vida y aceptar lo que viene de cara y me dispongo a actuar de otra manera, porque lo que no me interesa es, seguir creando más historias kármicas, con los demás, con la materia, con el cuerpo a través de los órganos de los sentidos. Cuando uno acepta las cosas, de alguna manera intuyes porqué ha sido. . . Elizabet pone el ejemplo de la dificultad de la audición, muy cierto!! El cuerpo hay que cuidarlo. Si cuido del alma para que esté cómoda en el cuerpo en el que habito, debo cuidar del cuperpo y no descuidarlo para que esté acorde con el alma. Si sólo le doy culto al cuerpo y no cuido del alma, el dolor emocional surgirá. Hasta qué punto le doy amor, le doy cariño, atención, comprensión, buena conversación . . . Si uno está mal, y no recibe aprecio ni afecto por ningún lado, el dolor se agudiza. La meditación nos ayuda, nos llenamos con el antídoto de esa ausencia, nos llenamos de amor puro que riega nuestras células, y va reparando . . . Los grandes yoguis son capaces de disociarse, desapegarse completamente de la materia, y desde ese estado puedes ser consciente y enviar vibraciones elevadas a tu cuerpo, Luz, Fortaleza, Amor, Paz . . . lo que sea que el cuerpo necesite y, tu cara, a pesar de la enfermedad, no va a reflejar el dolor que tienes porque no estás conectado/a con el dolor del cuerpo. Para ello, se requiere tiempo para meditar, disfrutar de ese tiempo contigo. Elizabeth habla de previsión, de tener esa visión de largo alcance, ir practicando para que cuando llegue ese momento, sepa cómo desapegarme de mi historia, de la materia, de mi cuerpo. Hacerse un masaje psíquico, sutil. Envíate buenas y positivas vibraciones a esa zona y a todo el cuerpo, pensamientos concentrados y puros son Energía, son Luz es sanadora . . . Reflexión: Hasta qué punto nos cuidamos? Alimentación, ejercicio, meditación, descanso, hasta qué punto contemplo, sostengo esos pensamientos concentrados y puros y diriges esa energía hacia todo tu cuerpo, eso es lo que ayuda a sanar. Pero si mi mente está dispera, esa energía no va a llegar por falta de concentración y centramiento . . . Algo que nunca debemos dejar de hacer es seguir haciendo que mi vida funcione como siempre, a pesar del dolor, apesar de la enfermedad. Que no sea que el dolor haga que yo me rinda, que me esconda, que me hunda en mi propia historia, sino justo lo contrario. Cuando tenemos un karma negativo por algo, hay que utilizar eso para que el karma se haga positivo. Si tienes un dolor de cabeza, utiliza tu mente para dar y, cuando das, recibes y, eso que recibes ayudará a paliar tu dolor. Da, lo que te falte. Cuando falta economía, da algo, cuando menos tienes, más tienes que dar, porque eso que das, va a ser la semilla que hará que te venga devuelto mucho por lo que tu estás dando y justo pasa lo contrario que cuando no tenenmos, menos damos! Cuánto más enfermos estemos, más debemos movilizarnos para generar buen karma y bienestar.

El dolor es un estado de la mente, un aviso. De qué me está advirtiendo ese dolor? Revisar entre líneas, qué hay detrás de ese síntoma? Si hacemos caso omiso a ese dolor emocional que me produce un malestar físico, y no voy a la causa, al origen, se me reproducirá otravez el mismo dolor físico porque viene de una causa emocional que yo no estoy indagando cuál es. Gandhi decía: si quieres ayudar a alguien no seas uno de ellos, si quieres ayudar a un enfermo, no te enfermes, sino no somos creíbles. Tener presente lo que dijo Einstein:

Para solventar el nivel físico, debemos subir al nivel mental, para solventar el nivel mental debemos subir al nivel espiritual, la conexión con el alma que somos, somos un punto de luz, una estrella brillante en el centro de la frente, detrás de los ojos. Estoy hecha de cualidades puras que se han ensuciado en contacto con la materia y yo quiero limpiarlas para que buelvan a emerger, a brillar. Para ello, debo poner una energía acorde al alma, una energía pura que le quite la aleación, que le quite el óxido. si eso no lo hago, por mucho que arregle lo de abajo, el ser, el alma sigue estando enferma; es como fregar el suelo con agua sucia. Si yo purifico el alma, limpio ese óxido enquistado, le quito todas las enfermedades espirituales: el ego, el apego, la lujuria, la ira . . . si eso lo limpio, ese piso va a bajar y todo lo demás se va a ir restableciendo . . .

Desde el conocimiento, trabajamos a nivel físico, cuidando el cuerpo; a nivel emcional cuidando de no consumir emociones y drenando las bolsas de dolor que hay dentro y permitiéndonos llorar, decir, sentir . . . lo que yo necesite para desbloquear y a nivel espiritual, conectando con la Fuente de Luz para el alma quite todo su óxido. Es una carrera de fondo, que requiere paciencia, constancia , determinación y mucha amabilidd hacia uno mismo . . . Meditación a partir del minuto 30,30′

ENFERMEDAD Y PÉRDIDA. Paliar el dolor, la enfermedad y la pérdida con la ayuda de la meditación: Murli: «La enfermedad del cuerpo no es un problema (el cuerpo es perecedero, se hará viejo y se estropeará, es normal). No debemos preocuparnos por eso, sólo aceptarlo y gestionarlo. Lo que no podemos permitir es, dejar que nuestra mente enferme, la mente se deprime, se debilita, está triste, eso es enfermar, eso sí que es una enfermedad seria»

“Esferas de luz para sanar el cuerpo” con Paqui Martín

. . . Visualización para paliar el dolor y sobrellevar la enfermedad con la ayuda de la meditación. Siempre desde el conocimiento de que somos algo más que este cuerpo, somo una energía consciente, desarrollamos una actitud positiva, amable hacia nosotros, de aceptación, comprensión, ecuanimidad, autoperdón, y perdón a todo lo que ha ido ocurriendo en nuestra vida . . .

Más, en este enlace: Miedo – Estrés – Límites- Crisis -Enfermedad 

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Namasté 🙂

Dolors

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