Buscamos la felicidad, sin darnos cuenta de que la Felicidad es la hija de la Verdad.
Los 7 pasos hacia la felicidad. El camino Interior.
El propósito de este minitaller: es que entiendas los pasos que llevan a vivir feliz y que conozcas los peligros más habituales a evitar en todo proceso de autoconocimiento. Así tendrás un mapa para valorar cualquier curso, libro, vídeo, taller o similar: ¡Esta herramienta será un mapa muy útil!
PREGUNTA:
¿Conoces a personas que llevan años en el camino del trabajo interior pero siguen sin transformarse?
¿Entiendes la importancia de tener un mapa para que no te suceda?
Este taller es completo en sí mismo. Pero sólo es un mapa de las etapas y los peligros del trabajo interior. Luego todavía te faltará recorrerlo. Pero es muy diferente realizar un viaje con un buen mapa que hacerlo sin apenas indicaciones, ¿verdad?
Si decides embarcarte en este profundo y gozoso trabajo de transformación interior hay muchas opciones válidas. Aquí encontrarás la ayuda que necesitas para conseguirlo.
La felicidad es la consecuencia de ver y aceptar la vida tal como es. La felicidad es la hija de la verdad. De hecho, un error grave de muchas personas que no avanzan nada interiormente es porque han hecho de la felicidad su objetivo y quieren sacar de su vida todo lo que les desagrada, las dificultades, personas, la enfermedad, la muerte…
Eso es absurdo: la vida debe vivirse completa o nos engañaremos.
Y si nos engañamos acabaremos sufriendo.
El origen de todo sufrimiento (y reitero, todo) es la no aceptación de la realidad, es decir, no querer ver lo que de verdad ocurre.
Buscar la felicidad en lugar de la verdad suele ser el primer gran error.
PREGUNTA:
¿Tienes la intención de ver la vida tal como es?
¿Puedes intuir que si te engañas es peor?
Por desconocimiento, caemos en errores muy importantes para el entendimiento de lo que es realmente la felicidad. Espero que al final de este post, pueda aportar un poco de luz a tus tinieblas’-) y sepas definir lo que es para ti la felicidad 🙂
- Un gran error, «es creer que la felicidad es un destino». La felicidad no es un destino, es una consecuencia de no autoengañarme, es una consecuencia de descubrir la verdad, de vivir la vida tal como es, sin querer cambiarla.
Cuando me centro en ser feliz, hay cosas que me gustan y cosas que no me gustan. Lo normal, es que las cosas que me disgusten o desagraden las quiera apartar. Por tanto, seré feliz cuando aprenda o sea capaz de convivir con lo que me gusta y lo que no me guste tanto, porque en la vida hay cosas que me gustan y cosas que no me gustan. Generalmente, lo que no nos gusta, suele ser lo que más nos conviene ‘-)
Creer que el objetivo del trabajo interior es la felicidad, es un enorme error. Yo no puedo quedarme sólo con una parte y con la otra no. Yo no puedo ser feliz escogiendo este trozo del mundo sí, y este trozo del mundo no. En la vida hay nacimientos, alegrías, sorpresas . . . pero también hay enfermedades, guerras, violencia, hambre . . .
La felicidad es una consecuencia de hacer las paces con la realidad, de ver la realidad y no pelearme con ella.

El orígen de todo sufrimiento es luchar contra la realidad, es no aceptar lo que ocurre.
- Otro error enorme, es «creer que la felicidad son momentos» o que «es inalcanzable» Lo que no es alcanzable es un mundo en el que no haya dificultades (en todas las vidas hay dificultades), pero sí podemos aprender a manejar las dificultades para que nuestra paz interior y nuestra felicidad no dependa del exterior. Además, no solo podemos aprender a ser felices por nosotras/os mismas/os, sino que podemos aprender a serlo cada vez más.
La felicidad es un estado profundo y a la vez vivir unas grandes dificultades en mi vida. Mi vida puede ser compleja, pero cuando yo me anclo en las profundidades de mí misma, puedo vivir dificultades sin sufrimiento. Y entonces, significa que la felicidad sí es alcanzable.v
Podemos vivir felices como consecuencia de no enfrentarnos al mundo, de no negar lo que está ocurriendo, de ver la verdad, porque la verdad nos hace libres y felices.
Un spoiled, quiero decir que espero no arruinarte el día pero: «Todos, algún día vamos a morir». Entonces, el día que yo haga las paces con la muerte me daré cuenta que la muerte no es una dificultad para vivir feliz. Lo que ocurre es que vivimos en una sociedad que nos dice que hay cosas que son buenas y cosas que son malas, desagradables, y que tenemos que llenar la vida de «gustitos». Pero se llenará de «gustitos» a ratos, porque ratos te dolerá una muela ‘-) En todo caso, cómo puedo llevar con dignidad el dolor de muelas. Y como puedes diferenciar lo que es tu cuerpo, lo que tu sientas, lo que tu piensas y lo que te sucede, cómo puedes diferenciarlo del hecho de ser tu, del hecho de que tu te conozcas y tu te expreses, porque yo me puedo expresar cuando hay dificultad.
Fíjate en los juegos, en las películas de aventuras que hay momentos de mucha emoción, a veces de peligro, que se viven positivamente. Puedes morderte las uñas porque corres el riesgo o el peligro de perder, pero a la vez se puede vivir con felicidad. Nadie juega para ser infeliz. Te vas a PortAventura a sufrir, pero desde un ámbito de sabiduría. Te lanzas a una montaña rusa, pero esa acción no te lleva a un disgusto; al revés, te das cuenta de que estás allí. Ojalá pudiéramos entender que esa es la misma actitud que nos va a ocurrir en nuestra vida, porque la felicidad es un estado que nace del hecho de luchar contra lo que ocurre y a la vez alcanzable. A lo mejor por fases, porque hoy tenemos menos espacios que ayer con los que estamos sin lucha, sin duda; pero no pienses que es inalcanzable.
- Otro gran error es confundir felicidad con que la vida sea fácil, o igualar con sentimientos. Los sentimientos son pasajeros (más adelante veremos de dónde surgen). En cambio la felicidad es un estado, algo mucho más sólido y verdadero que nace -al menos en parte- de abrazar la vida que nos corresponde vivir. Podemos llorar la muerte de alguien pero comprender que lo que hemos vivido con esa persona ha sido maravilloso, perfecto y no desear que nada sea diferente: no confudimos la felicidad con la tristeza de la separación física.
Cuando mis padres murieron, sentía tristreza sí, pero yo no sentía que mi vida estuviera mal o equivocada. Yo sabía que mi vida era perfecta, era la que tenía que ser. Sí, yo tenía un sentimiento de tristeza por dejarlos partir, por lo que significaba que físicamente no iba a poder verlos más, pero esa tristeza no me impedía ser feliz. Esto es muy importante, porque en nuestra sociedad, estamos confundiendo los sentimientos con la felicidad. Y hay muchas personas que hacen mucha broma, mucho ji ja ji y mucho chiste y no es feliz. Y por el contrario, hay gente muy discreta, muy callada, que parece muy seria y es profundamente feliz. No confundamos las formas con el fondo.
- Un último error es no saber definir «felicidad». Si no sé lo que deseo, ¿cómo voy a poder reconocerla cuando la viva? Por lo tanto, es fundamental intentar definir «felicidad». – Definiré felicidad desde 3 perspectivas:
– La primera es la más habitual en la sociedad: nos decimos «Cuando todo vaya bien, yo seré feliz«. Pero es un absurdo: nunca va TODO BIEN. En mi vida (igual que en la tuya) siempre hay pequeñas (o grandes) cosas que no van bien. En mi vida y en la tuya, la enfermedad, el dolor, la desigualdad social, los mosquitos que pican…. ¡todo eso existe y no se puede obviar!
El gran error de esta definición es hacer depender mi felicidad de lo que ocurra. Eso es dar el poder al exterior. La felicidad nunca viene del exterior. Cualquier alegría se desvanece con el tiempo. La felicidad no viene de conseguir nada.

Todos tenemos nuestras dificultades. . . Como nunca van a ir todas las cosas bien . . . Aceptémoslo. creer que cuando todo vaya bien, seremos felices; es un billete seguro a la infelicidad porque nunca irá TODO BIEN!
Cuando me digo: «Tengo que aprender a ser feliz por mí mismo/o, al margen de lo que ocurra. Al decidir eso, empezamos el camino del crecimiento personal, del autoconocimiento.
PREGUNTA:
¿Puedes darte cuenta que si mi felicidad depende del exterior entonces no mando en mi vida?
En tu experiencia, ¿conoces a personas que viven la vida desde esta
perspectiva?
¿No te dan ganas de superarla?
-Una segunda definición algo más profunda es: Seré feliz cuando abrace lo que me toca vivir dándome cuenta que, gracias a ello y me permite ser. Aquí hay peligro de resignarse en lugar de aceptar y aportar.

Cada uno tenemos unas circunstancias determinadas, un cuerpo, una família, unas capacidades intelectuales, afectivas, energéticas de transformación del mundo, unas amistades, un color de piel, una lengua, una identidad con una orientación sexual determinada, unos estudios, un lugar de nacimiento, un orfanato, sean las circunstancias que sean. Todo eso es con lo que te toca vivir y a la vez, es lo que te permite ser. Sin este cuerpo yo no podría ser. Yo puedo quejarme de él, pero lo abrazo porque gracias a él me expreso (me muevo, siento, ando . . .) Y puedo quejarme de mi família, pero la abrazo porque es gracias a ella que nací y que tuve las experiencias iniciales que me permitieron ser quien soy… Yo abrazo mi lengua, mi cultura, mis capacidades, mi sexualidad, mis características…. ¡porque soy quien soy gracias a ellas! Tengo un entorno en el que me he relacionado.
Cuando se vive así la felicidad, todo lo que ocurre se convierte en una posibilidad para descubrirme y expresarme. Dejo de depender del exterior para dar mi respuesta: hago lo que he decidido al margen que el exterior sea más o menos agradable. En este nivel es cuando se alcanza la verdadera adultez. Curiosamente, creo que pocas personas la alcanzan, pues la mayoría siguen dependiendo del exterior y de que las cosas «les vayan bien». Yo tengo que abrazar lo que me toca vivir que es lo que me permite ser. Nos conocemos, nos autorealizamos en la vida que tenemos, no en otra.
Un peligro y muy peligroso son «los sueños».
-Pensar: «Si yo tuviera otro cuerpo, otra família» . . . o «Sino fuera porque mi madre me pegaba» o «por el hambre que pasé . . .» Se corre el peligro de abrazar no la vida que me toca vivir sino la que debería tener. Este es un primer peligro. Y luego, que la gente se resigne, «me ha tocado esto, pues nada, a ser feliz con esto. A ser feliz con este cuerpo, con esta família . . . vaya royo!» En realidad resignarse significa no haber comprendido que es gracias a este cuerpo, gracias a esta família, gracias a estas capacidades . . . yo estoy aquí. Es decir, te resignas porque no comprendes. Cuando comprendes, lo que haces es aceptar. Y cuando aceptas, no te quedas pasmado. Cuando aceptas, aportas al mundo dando tu máximo en cada momento, con tu máximo de inteligencia, con tu máximo de energía, con tu máximo de amor y compasión hacia los demás, situaciones . . .
En los pasos a la felicidad, desmontar lo que me ocurrrió, lo que no me gusta, lo que me marcó, lo que me duele, ocupa un par de fases determinadas que más adelante profundizaré. Igual que para aprender a sumar y restar hay unos pasos, para llegar a vivir en plenitud, para descubrirse también hay unos pasos.
PREGUNTA:
¿Puedes ver que mucha gente confunde la aceptación de «abrazar la vida que tengo» con la resignación? ¿Te das cuenta que eso es un peligro de esta etapa?
¿Puedes intuir que no se puede aceptar lo que vivo si no le veo un sentido, si no comprendo para qué me está siendo útil?
¿Puedes intuir que muchas personas quedan detenidas en este punto de evolución porque dicen aceptar pero en realidad están resignadas, apáticas, frustradas, impotentes…?
Una tercera definición de felicidad es todavía más profunda que la anterior:
Yo soy felicidad. Yo soy una expresión de la Energía-Amor-Inteligencia que lo constituye todo (y cuando digo todo, quiero decir todo, absolutamente todo). La felicidad es mi origen, es mi esencia y, por lo tanto, solo puede ser que mi destino.
De esta experiencia es de la que hablan los místicos y místicas de todas las
religiones y filosofías de vida.
Lamentablemente, muchas personas quieren vivir esto sin haber hecho el paso anterior. Muchas personas desean vivir esto para huir de su realidad, para no enfrentarse a los temas irresueltos, conversaciones pendientes, que tienen delante: fracasarán. Por eso hay mucha gente que parece muy religiosa, muy espiritual, muy «new age», con muchos «valores» pero que no avanza ni un milímetro: quieren ir mucho más allá de donde están sin hacer el trabajo que les toca ahora. Es como querer llegar a la cima de una montaña sin recorrer el camino que media entre el campamento base y la cumbre. Se trata de un error comprensible, pero es importantísimo evitarlo:
primero necesitamos una psique adulta sólida y estable antes de querer ir más allá.
PREGUNTA:
¿Conoces personas que están en el autoconocimiento y quieren tener
experiencias muy elevadas pero que no se manejan adecuadamente en lo cotidiano?
¿Puedes ver algunas veces, en ti misma/o, un deseo de alcanzar un estado muy elevado para huir de los problemas concretos que ahora debes resolver?
Todos los errores que nos impiden ver la vida tal como es, nos hacen sufrir.
¿Pero es el sufrimiento malo? Creo que el sufrimiento es un gran regalo, pues nos informa de algo que hay que abordar. Todo error es una lección muy útil si la escuchamos. El problema no es errar, sino creer que errar es malo: todo proceso de aprendizaje implica errar antes de aprendrer. Mientras no centremos nuestra atención en aprender, el sufrimiento es inevitable.

Sin embargo, cuando ya nos hemos hartado de sufrir, estamos dispuestos aaprender de todo y nos tomamos todo lo que sucede como un reto de
aprendizaje. No digo que se acabarán las dificultades, pero sí afirmo que se
terminará el sufrimiento (nota: el dolor es físico, pero el sufrimiento es psicológico y nace de no aceptar lo que ocurre, de no aprovecharlo para aprender).
Algunas personas gozan sufriendo: usan su sufrimiento para demostrar su bondad, para ser el centro de atención, para sentirse superiores a los demás, para chantajear a su entorno… Todavía no están listas para dejar de sufrir y es sabio respetar su voluntad y sus tiempos… ¡pero sin sufrir por ellas!
En la vida se puede aprender por sufrimiento o por discernimiento: nos toca decidir cuál es nuestra opción.
PREGUNTA:
¿Puedes ver que hay personas que sufren y no quieren dejar de sufrir?
¿Puedes ver que los errores son inevitables mientras no sabemos y que
cumplen la función de guiarnos hacia el aprendizaje?
¿Te has hartado de sufrir y ya te has dispuesto a aprovecharlo todo para crecer? ¿O necesitas sufrir más puesto que aún deseas tener razón en lugar de desear comprender lo que sucede?

Todos los aprendizajes tienen etapas: se aprende a leer y a escribir por
etapas, se aprende matemáticas por etapas… ¡no se puede aprender todo de
golpe! Pues bien, también el trabajo interior se camina por etapas.
Por lo tanto es importante que todo trabajo de autoconocimiento que emprendas tenga claras las fases o etapas que se van a recorrer.
Si un camino de crecimiento personal no te dice por cuáles pasos o etapas te va a conducir es que no tiene mapa, que no conoce el camino. ¿Te apuntarías a una excursión con un guía que desconoce el camino?
Por lo tanto: todo camino interior debe estar GRADUADO y hacer explícitos esos pasos para que tú compruebes que se van dando: es tu garantía.
Pero una vez descritos, se deben recorrer de forma SISTEMÁTICA a través de los pasos, dándote pautas y ejercicios concretos para atravesarlos. No hay que saltarse ninguno (aunque creamos que lo tenemos dominado), por si no fuera cierto: no tendríamos una base sólida sobre la que edificar el paso siguiente.
PREGUNTA:
¿Has visto como muchas veces saltarnos un paso nos obliga a volver hacia atrás?
¿Puedes ver la importancia de recorrer los pasos de forma sistemática para estar plenamente seguros/as de no saltarnos una base que luego nos exija volver a atrás?
En la medida de lo posible, todo camino interior debe recorrerse con el
apoyo de alguien que lo haya recorrido previamente. Por lo tanto, un camino TUTORIZADO te ahorrará errores o te ayudará a superarlos cuando sucedan.
Naturalmente que puedes intentar hacerlo sola/o, pero el proceso será más largo.
PREGUNTA:
¿Puedes ver que resulta más fácil seguir una receta de alguien que domina la cocina que inventar cómo cocinar desde cero?¿Puedes ver que no tenemos que inventar la rueda de nuevo?
¿Puedes ver que para que alguien te pueda enseñar algo tiene que dominarlo plenamente?
¿Te das cuenta que ello también se aplica al mundo del autoconocimiento y que contar con el apoyo de un mapa y de una persona que lo haya recorrido te ahorrará mucho tiempo y errores?
Por otra parte, todo proceso de crecimiento interior requiere de cuatro
elementos:
a.- Información cierta para contrarestar los errores que tengamos
b.- La invitación a verificar dicha información para hacerla nuestra. No hay que creer nada, hay que verificar, comprobar. c.- Luego viene un período de práctica, práctica y práctica hasta que
integramos esa nueva información.
d.- Para poder sostener la práctica necesitamos mantener la energía alta. Por eso es clave dormir los suficiente, comer relativamente sano, hacer algo de ejercicio… ¡somos biológicos y si nuestro cuerpo no tiene energía no
podemos acceder a ninguna información por más sabia que sea!
PREGUNTA:
¿Puedes darte cuenta que sin información cierta no se puede avanzar en la dirección correcta?
¿Conoces a gente que cambia de creencias continuamente pero no se
transforma? ¿Puedes ver la relación entre esto y que no han verificado lo que afirman?
¿Eres consciente que para todo (desde cocinar, hasta conducir un coche o manejar un ordenador…) hay que practicar? ¿Puedes darte cuenta que también para integrar la información nueva hay que tener paciencia y practicar?
¿Has podido comprobar como te cuesta mantener la paciencia cuando tienes sueño o agotamiento? ¿Puedes ver la importancia de mantener la energía alta?
En las próximas sesiones vamos a mirar con detenimiento los 7 pasos que
nos conducen a nuestra plenitud, a la verdad y, como consecuencia, a la
felicidad.
También veremos los peligros de cada uno de esos pasos. Si no los evitamos podemos quedar atrapados indefinidamente en un estadio sin avanzar.
Los 7 pasos que vamos a abordar en los próximos posts son los siguientes:
Paso 1: Verificar que no mando en mi vida
Paso 2: Descubrir las creencias sociales con las que me autoboicoteo
Paso 3: Observar quien sí manda en mi vida
Paso 4: Diagnóstico y medicina para volver a mandar en mi vida
Paso 5: Herramientas para limpiar los «traumas» del pasado o inconsciente
Paso 6: Potenciar mis 3 capacidades: capacidad de comprender, capacidad de amar o relacionarme y capacidad de hacer o transformar la realidad
Paso 7: Descubrir y vivir desde la Esencia que soy. Darme cuenta que soy una parte de la Totalidad y actuar consciente de ello.
Los veremos con detenimiento en los próximos días para que puedas ver porqué son imprescindibles estos pasos y en este orden.
Entonces entenderás cómo avanzar y qué peligros evitar.

Paso número 1: Verificar que no mandas en tu vida
Namasté:-)
