¿Cuál es tu grado de insatisfacción?

Brevemente ‘-)

Justo ahora, hace cuatro años, que necesitaba poner orden en mi mente de confusión y de gran malestar. Se me ocurrió acudir a un centro budista, algo que ya tenía revoloteando en mi cabeza hacía ya muchos años y, al tener uno cerca de casa, quizás eso también me ayudó ‘-)) Allí encontré «refugio». Trabajé duro durante dos semanas y empecé a ver que cuando paras, y pones en calma la mente, te das cuenta de cómo realmente estás ! y ¡cómo estaba! El haber dado con este espacio para observar y analizar con claridad, me llevó a descubrir las respuestas a ese desorden y conflicto mental ‘-)) A entender tantas cosas!! que nadie es culpable de nada, que sólo hay responsabilidades y que cada uno es responsable de sus emociones, pensamientos, acciones y sentimientos. Que los pensamientos son movimientos de energía y que según los pensamientos que tenemos, así es nuestra realidad. Igual que las emociones, van y vienen. En definitiva, poco a poco, con la ayuda del conocimiento, y de la meditación, ya que es sólo cuando «paras», con la práctica, es cuando te das cuenta dónde empieza la reacción emocional, esos viejos patrones adquiridos con el tiempo, para poder gestionar los y luego transformar. Dicen que, se cambia por discernimiento o por sufrimiento. Quiero resaltar la importancia del «darse cuenta»! y gracias a ese «parar e ir hacia dentro», empecé a tomar las riendas de mi vida otra vez, a «reposicionarme» como me dijo ani Jampa, el primer día que nos conocimos, un Jueves, 9 de Enero de 2020: «es como cuando vamos conduciendo por la carretera y pisamos la continua, inmediatamente al oir el ruido, nos reposicionamos y seguimos de nuevo nuestro camino otra vez posicionados». Efectivamente, así ha sido. Tuvo que haber un punto de anclaje para volver a tener ese centramiento que todos debemos tener en la vida. El primer año, en pleno confinamiento, hice el curso de las emociones aflictivas (kleshas); fueron 9 meses de estudio y de meditación que me abrieron las puertas a muchos interrogantes. Justo detrás de este post encontrarás los 5 primeros. Y, Gracias a tan poderosa herramienta mi realidad ahora ya, es otra, mucho más enriquecida y creativa. Y ahí sigo, pero ahora desde la calma y la tranquilidad que da el posicionamiento, el tener un punto de partida, y cada vez más, adquiriendo con entusiasmo y motivación el conocimiento y la sabiduría de sus enseñanzas para aplicarlas en mi día a día, que son en definitiva eso, prácticas para la vida diária. Esta fué mi entrada al budismo, algo que estaba en mi subconsciente hacía mucho tiempo, y como muchas veces me digo: «El maestro aparece cuando el alumno está preparado» ‘-)) ¡Qué frase más sabia!

Así que, uno de mis apasionantes temas es la Filosofía budista, un método de entrenamiento espiritual y un sistema psicológico que ha sido desarrollado a partir de las enseñanzas del Buda Siddharta Gautama, quien vivió en el noreste de la India en el siglo V a.C. La vida de Budha ilustra la búsqueda para responder a los grandes interrogantes de la existencia.

Antes de explicar tan magistrales respuestas en las que se basa su práctica, he preferido que mi primera introducción en este formato con el budismo, sea algo más general, con algunas de las preguntas que todos alguna vez nos hemos podido plantear, o no ‘-); con el Lama Thubten Yeshe, extraídas de su libro: «Tu mente es un Océano», en una visita al Centro de Investigación Médica: Prince Henry’s Hospital de Melbourne, Australia.

«Para entrar en el camino espiritual tienes que empezar por comprender tu propia actitud mental y el modo en que tu mente percibe las cosas. Si estás completamente atrapado por el apego a pequeños átomos, tu mente limitada y ansiosa impedirá que disfrutes de los placeres de la vida.

La energía externa es tan increíblemente limitada que, si permites que te ate, tu mente se volverá tan limitada como ella. Cuando tu mente es estrecha, las pequeñas cosas te agitan con gran facilidad. Haz de tu mente un océano». Lama Thubten Yeshe

Un día dices que el mundo es bello y al día siguiente opinas todo lo contrario. ¿Porqué? Científicamente, es imposible que el mundo cambie tan radicalmente. Es tu mente la que provoca tales apariencias. Tu entorno y los demás seres no cambian radicalmente; es tu mente la que te hace verlo así. Espero que lo comprendas, dice el Lama. Del mismo modo, una persona piensa que el mundo es hermoso y que la gente es maravillosa y amable y que todo lo que le pasa es positivo porque en todas las experiencias hay un aprendizaje. Mientras que otra piensa que todas las cosas y todo el mundo es horrible porque todo lo que le pasa son problemas, todo es negativo y perjudicial. ¿Quién tiene razón? ¿Cómo dar una respuesta científica? Es sólo la proyección que la mente de cada individuo hace sobre el mundo sensorial.»Hoy es así, mañana será asá» Si no conoces tu propia psicología, probablemente ignorarás lo que ocurre en tu mente hasta que caigas en una depresión y pierdas la cabeza. Las personas se vuelven locas por falta de sabiduría interior, por no saber examinar su mente. No aciertan a comprenderse; no saben cómo entablar un diálogo con ellas mismas. Permanecen constantemente preocupadas por los objetos externos (cosas materiales, una situación, un partido político, el clima, una persona. . . .), mientras que en su interior, su mente está deprimiéndose hasta estallar. Examina tus propias actitudes mentales. Sé tu propio terapeuta. Eres inteligente y sabes que los objetos materiales por sí solos no pueden proporcionarte satisfacción. Por otra parte, no es necesario que te embarques en una experiencia religiosa emocional para examinar tu mente. No hay que seguir ni incluirse en ninguna doctrina religiosa, pero si quieres ser feliz tienes que examinar tu modo de vida. Tu mente es tu religión.

Lama, ¿Cómo debo examinar mi mente? ¿Cómo se hace? Un modo sencillo de hacerlo es examinar, observar es no racionalizar ni forzar. Relájate y no te desanimes cuando surjan problemas, piensa que son tus maestros, no te preocupes, te estarán enseñando la lección hasta que la aprendas. Simplemente sé consciente de ellos, identifícalos y sé consciente de dónde vienen, conoce su raíz. Observa sólo cómo percibes las cosas, y tu interpretación de tus experiencias. Es como si tuvieras una cámara de video conectada todo el tiempo. Conviértete en el observador desapegado. Observa desde el desapego, sin juzgarte, con objetividad, observa qué sensaciones surgen, agradables, desagradables. Después analiza: «Cuando percibo este tipo de visión, surge esta sensación, aparece esta emoción; discrimino de este modo, ¿Porqué? . . . ¿Porqué tienes tantos sentimientos distintos a cerca de tu novio/a, incluso en el plazo de un día? Por la mañana te sientes satisfecho/a con él/ella, por la tarde no lo ves tan claro; ¿a qué se debe? ¿Ha cambiado tan radicalemte tu novio/a de la mañana a la tarde? No, no se ha producido en él/ella ningún cambio radical, así que ¿porqué opinas de modos tan diversos acerca de él/ella? Así es como se hace el análisis, no hay que hacer nada más, es muy sencillo.

Cuando eras niño te encantaban los helados, el chocolate o los pasteles. Pensabas: «Cuando sea mayor podré tener todas las golosinas que quiera; entonces seré feliz». Ahora que puedes conseguir todos los helados, chocolates y pasteles que desees, te has aburrido de ellos y, puesto que ya no te dan la felicidad. Decides que vas a casarte, a comprate un coche, una casa, una televisión, . . . -entonces vas a ser feliz-. Ahora tienes todo eso, pero tu coche es un problema, tu casa es un problema, tu esposo o esposa es un problema, tus hijos son un problema. Es entonces cuando comprendes que: «Oh, esto no es satisfacción».

¿Qué es la satisfacción? Piensa en lo que he dicho, confróntalo con tu propia experiencia; es muy importante. Examina tu vida desde la niñez hasta el presente. Esto es meditación analítica: » Te darás cuenta que tu mente ha cambiado muchas veces pero, ¿Has llegado a alguna conclusión con respecto a lo que te hace realmente feliz? Mi interpretación es que estás perdido. Sabes cómo desenvolverte en la ciudad, cómo llegar a casa, dónde comprar chocolate, pero todavía estás perdido -no puedes encontrar tu meta-. Analízalo honestamente, es así. El Buda dice que todo lo que debes saber es lo que eres, cómo existes. No necesitas creer nada. Sólo comprender tu mente: cómo funciona, cómo surge el apego y el deseo. cómo surge la ignorancia y de dónde vienen las emociones. Basta con conocer la naturaleza de todo eso; conocer su naturaleza es lo único que puede proporcionarte paz y felicidad. Verás que tu mente cambia por completo. Percibirás las cosas de otra forma, lo que una vez interpretaste como horrible puede convertirse en bello.

Cuando observas y analizas tu mente del modo correcto, te das cuenta realmente de cómo estas, dejas de reprochar, de culpar a los demás de lo que te pasa a tí. Reconoces que tus acciones equivocadas vienen de tu propia mente engañada y confusa. Cuando estás preocupado por los objetos materiales externos, crees que la culpa de tus problemas son los propios objetos o las personas. Proyectar sobre los fenómenos externos esa visión confundida te hace infeliz. Cuando empiezas a comprender tu visión errónea, empiezas a darte cuenta de la naturaleza de tu mente y a poner fin para siempre a tus supuestos problemas.

Comprende que la naturaleza de la mente es diferente de la carne y de los huesos del cuerpo físico. La mente es como un espejo que refleja todo sin discriminación. Si tienes sabiduría analítica, puedes controlar el tipo de reflejo que permites aparecer en el espejo de tu mente. Si ignoras por completo lo que está ocurriendo en tu mente, ésta reflejará cualquier basura con la que se encuentre -cosas que te enferman psicológicamente-. Tu sabiduría analítica tiene que distinguir entre los reflejos que son beneficiosos y los que aportan problemas psicológicos. Finalmente, cuando comprendes la verdadera naturaleza de objeto y sujeto, se desvanecen todos tus problemas.
Los principales problemas de la humanidad son psicológicos, no materiales.

Lama, ¿Qué es lo que halla usted en el océano de la naturaleza de una persona? Cuando he utilizado esta expresión, me estaba refiriendo a que los problemas de las personas son como un océano y que nosotros vemos sólo las olas superficiales. No percibimos lo que se encuentra debajo de las mismas. «¡Oh! tengo una problema con esa persona. Si me deshago de ella se me acabarán mis problemas!». Es como observar un aparato eléctrico sin comprender que lo que lo hace funcionar es la electricidad.

Lama, ¿Qué clase de problemas encontramos bajo las olas? La insatisfacción. La mente insatisfecha es el elemento fundamental de la naturaleza humana. Estamos insatisfechos con nosotros mismos; estamos insatisfechos con el mundo exterior. La insatisfacción es como un océano.

Lama, ¿Quiere usted decir que todo el mundo tiene básicamente lo mismo? Si, es así. Pero en occidente es necesario que una persona esté clínicamente enferma para que se la reconozca como enferma; lo cual es para nosotros, excesivamente superficial. De acuerdo con la psicología del Buda y con la experiencia de los Lamas, la enfermedad es algo más profundo que la mera expresión manifiesta de los síntomas clínicos. Mientras permanezca en la mente el océano de la insatisfacción, el más mínimo cambio en el entorno puede bastar para hacer emerger un problema. A nuestro entender, el mero hecho de ser susceptible a futuros problemas muestra que esa mente está enferma. Todos los que estamos aquí ahora somos básicamente iguales en lo que se refiere a la insatisfacción mental y, en consecuencia, un pequeño cambio en nuestras circunstancias puede hacernos enfermar. ¿Porqué? Porque el problema básico se halla en nuestra mente. Es mucho más importante erradicar el problema básico que pasarse toda la vida intentando resolver los problemas superficiales y emocionales. El enfoque occidental no pone término a la experiencia continua de problemas; sólo sustituye un problema que se cree haber resuelto por uno nuevo.

Entonces, mi problema básico, ¿Es el mismo que el suyo? Si. El problema básico de todos nosotros es lo que llamamos «ignorancia» -no comprender la naturaleza de la mente insatisfecha-. Mientras se tenga ese tipo de mente, uno se encuentra en el mismo barco que los demás. Esta falta de habilidad para percibir la realidad no es un problema exclusivamente occidental ni exclusivamente oriental. Es el problema de los seres humanos, todos, de oriente y de occidente.

Lama, según he entendido, el problema básico es que los individuos pierden el contacto con su propia naturaleza. ¿Cómo ocurre eso y Por qué? Una razón es porque estamos preocupados con todo lo que ocurre fuera de nosotros. Estamos tan interesados en lo que ocurre en el mundo de los sentidos (lo que oímos, lo que vemos, lo que decimos . . .) que no nos damos tiempo para examinar lo que está pasando en nuestras mentes. Jamás nos preguntamos por qué el mundo sensorial nos resulta tan interesante, por qué las cosas aparecen como lo hacen, por qué respondemos a ellas de esa manera. No estoy diciendo que tengamos que ignorar el mundo exterior, pero deberíamos dedicar la misma cantidad de energía a analizar nuestra relación con él. Si logramos comprender la naturaleza del sujeto y del objeto podremos poner fin a nuestros problemas de un modo definitivo. Quizá pienses que tu vida es perfecta desde un punto de vista material, pero también deberías preguntarte: «¿Estoy plenamente satisfecho? ¿Es esto todo cuanto existe? Puedes indagar en tu mente: «¿De donde viene realmente la insatisfacción?» Si comprendes que la satisfacción no depende sólo de los factores externos, podrás disfrutar de tus posesiones materiales y también de la paz mental.

“El objeto es un objeto para el sujeto, el sujeto es un sujeto para el objeto. El sujeto se calma en cuanto cesa el objeto, el objeto cesa en cuanto el sujeto se calma.”  (Seng Tsan, 606 ANE)

Lama, ¿resuelve usted los problemas de las personas aconsejándoles que se retiren en meditación o se aparten del mundo exterior? ¿Es éste el modo en que trata usted los problemas de la gente? No necesariamente. La gente tiene que ser totalmente consciente de lo que ocurre en su propia mente, así como del modo en que su mente se relaciona con el mundo exterior, el modo en que el entorno está afectando su mente. No puedes cerrarte al mundo exterior; tienes que afrontarlo; has de estar abierto a todo.

La psicología budista recomienda que, en lugar de estar constantemente sustituyendo una condición agitada por otra -y, por consiguiente, sólo cambiando sin cesar un problema por otro y después por otro, y por otro más-, uno debería olvidarse completamente de lo material por algún tiempo y observar lo que ocurre. Sublimar un problema para caer en otro no resuelve nada; sólo es cambio. Aunque el cambio puede bastar para que uno se crea que está mejorando. Básicamente está experimentando lo mismo. Evidentemente, no debes interpretar mis palabras de modo literal. Sólo estoy tratando de ilustrar la manera en que la gente intenta resolver sus problemas a través de medios físicos. Reconoce la naturaleza de la mente. Como seres humanos, siempre estamos buscando satisfacción. Si conoces la naturaleza de la mente puedes hallar satisfacción interior; quizá incluso eternamente. Pero para ello tienes que commprender la naturaleza de la mente. Percibimos el mundo sensorial con mucha claridad, pero permanecemos totalmente ciegos ante nuestro mundo interior, en donde el constante funcionamiento de los conceptos erróneos nos mantienen bajo el control de la infelicidad y de la insatisfacción. Esto es lo que debemos descubrir. Es pues, de extrema importancia, asegurarse de que no estás actuando bajo el concepto erróneo de que los objetos externos son los únicos que pueden darte satisfacción o hacer de tu vida algo interesante. Como he dicho antes, esta creencia no es sólo intelectual –la profunda raíz de este engaño se encuentra en lo más hondo de tu mente-. Muchos de tus mayores deseos están enterrados muy por debajo del intelecto; lo que yace debajo del intelecto es generalmente mucho más fuerte que el propio intelecto. Algunas personas se dicen: «Mis psicología es sólida. No tengo fe en lo material y me intenso y estudio la religión». Pero el mero hecho de haber aprendido alguna filosofía o doctrina no te convierte en una persona espiritual. Muchos profesores universitarios pueden ofrecer claras explicaciones intelectuales sobre el budismo, el hinduismo y el cristianismo, pero con sólo eso no se convierten en personas espirituales. Son más bien como guías turísticos para los espiritualmente curiosos. Si no puedes transformas tus palabras en experiencia, tus conocimientos no pueden ayudarte ni a ti ni a los demás. Existe una gran diferencia entre ser capaz de explicar la religión intelectualmente y transformar ese conocimiento en una experiencia espiritual. Tienes que poner en práctica lo que has aprendido y comprender los resultados que traen las acciones. Una taza de té es probablemente más útil que el conocimiento intelectual de una filosofía a la que tu mente no puede adherirse porque no tienes la llave; -al menos la taza de té sacia la sed-. Estudiar una filosofía que no funciona es una pérdida de tiempo y de energía.

¿Qué significa realmente la palabra «espiritual»? Significa buscar, investigar la verdadera naturaleza de la mente. No hay nada espiritual afuera. Mi rosario no es espiritual,; mis hábitos no son espirituales. Espiritual significa la mente, y las personas espirituales son las que buscan la naturaleza de la misma. A través de este proceso, llegan a comprender los efectos de su comportamiento, las acciones de su cuerpo, palabra y mente. Si no comprendes los resultados kármicos de lo que piensas, sientes y haces, no tienes forma de convertirte en una persona espiritual. El simple hecho de conocer una filosofía no es suficiente para convertirte en un ser espiritual.

Las personas espirituales o religiosas hablan de moralidad. ¿Qué es moralidad? La moralidad es la sabiduría que comprende la naturaleza de la mente. La mente que comprende su propia naturaleza se vuelve automáticamente moral o positiva, y las acciones motivadas por esa mente se vuelven también positivas. Esto es lo que llamamos moralidad. La naturaleza básica de la mente estrecha es la ignorancia; por consiguiente la mente estrecha es negativa. Si conoces la naturaleza psicológica de tu mente, la depresión desaparece espontáneamente y todos los seres vivos dejan de ser enemigos y extraños para convertirse en tus amigos. La mente estrecha rechaza; la sabiduría acepta. Examina tu mente para ver si es cierto o no. Aunque pudieras acceder a todo el placer sensorial que encierra el Universo, seguirías sin estar satisfecho. Eso demuestra que la satisfacción viene del interior, no de algo externo. A veces nos maravillamos ante el mundo moderno: «¡Qué avances los de la tecnología científica, son fantasticos, -Antes no los teníamos!» Pero retrocede un poco en el tiempo y míralo de este modo: Muchas de las cosas que creíamos fantásticas no hace tanto tiempo se levantan ahora en nuestra contra. Cosas que desarrollamos en el pasado para mejorar nuestras vidas nos están dañando ahora. No mires sólo en tu entorno inmediato; examínalo del modo más ámplio posible; verás que lo que estoy diciendo es cierto. Cuando creamos un objeto material por primera vez, pensamos: «Esto es útil». Pero esa energía externa se retrae y acaba por destruirse a sí misma. Tal es la naturaleza de los cuatro elementos -tierra, agua, fuego y aire- esto es lo que nos enseña la ciencia budista.

¿Qué consejo deberían dar los padres a sus hijos para ayudarles a descubrir su naturaleza interna? En primer lugar, yo diría que es mejor no intelectualizar verbalmente con los niños. Actuar correctamente y crear un entorno apacible son métodos que tienen muchas más probabilidades de ser eficaces. Con ellos, los niños aprenden automáticamente. Hasta los más pequeños captan las vibraciones. Recuerdo que cuando yo era niño, me sentía fatal cuando mis padres discutían; resultaba muy doloroso. No necesitas darles muchas explicaciones; es mucho mejor comportarse de un modo correcto, apacible y amable y crear un entorno adecuado. Eso es todo, especialmente cuando los niños son demasiado pequeños para comprender el lenguaje. En occidente, en muchas escuelas se practica meditación, es una asignatura más.

¿Qué importancia tiene el cuerpo en la felicidad humana? Si quieres ser feliz , es muy importante tener un cuerpo sano, debido al estrecho vínculo entre el sistema físico y la mente. Una perturbación en tu sistema nervioso provocará una perturbación en tu mente; los cambios físicos producen cambios mentales. De la misma manera que una mente enferma conducirá a enfermedades. Existe una fuerte conexión entre el cuerpo y la mente.

Lama, ¿Porqué estamos aqui? ¿Cuál es la razón de nuestra existencia? Mientras permanezcamos apegados al mundo sensorial, estaremos apegados a nuestros cuerpos, así que tendremos que seguir viviendo con ellos.

Pero, ¿dónde voy? ¿Tengo que ir a alguna parte? Si, por supuesto, no hay elección. Eres impermanente, así que tienes que irte. Tu cuerpo se compone de cuatro elementos que están en continuo cambio -tierra, agua, fuego y aire- Cuando estos estos cuatro se mantienen en equilibrio creces correctamente y disfrutas de buena salud, pero si uno de ellos se descompensa, puede provocar el caos en tu cuerpo y en tu propia vida.

¿Y qué pasa entonces? ¿Nos reencarnamos? Así es. La mente o la consciencia es diferente del cuerpo físico de carne y hueso. Cuando mueres, dejas tu cuerpo atrás y tu mente entra en otro cuerpo. Desde tiempo sin principio hemos estado muriendo y renaciendo en un cuerpo tras otro. Eso es lo que nosotros comprendemos. La psicología del Budha nos enseña que, a nivel relativo, la naturaleza característica de la mente es muy distinta de la del cuerpo físico.

¿Vivimos con el fin de mejorar constamente? Cuando alcance la vejez, ¿seré mejor de lo que soy ahora? Nunca puedes estar seguro de ello. A veces los ancianos son peores que los niños. Depende de la cantidad de sabiduría que se haya adquirido. Algunos niños son más sabios que los adultos. Necesitas sabiduría para llevar esa clase de progreso durante la vida.

Si en esta vida llegas a comprender mejor, ¿Será mejor la próxima vida? Sin duda alguna. cuanto mejor comprendas la naturaleza de tu mente en esta vida, mejor será tu próxima vida. Incluso en esta misma vida, si ho comprendes claramente tu propia naturaleza, el mes siguiente tus experiencias seran mejores.

Lama, algunos psicólogos occidentales creen que la agresividad es parte importante y necesaria de la naturaleza humana, que el enfado es una especie de fuerza que funciona, a pesar de que a veces traiga problemas. ¿Cuál se opinión a cerca del enfado y la agresividad? Yo le digo a la gente que no exprese su enfado, que no lo deje salir. En cambio, les animo a todos a que traten de comprender porqué se enfadan, qué es lo que causa su enfado y cómo surge. Cuando se comprenden todas esas cosas, el enfado se asimila a sí mismo en lugar de manifestarse externamente. En Occidente hay quienes piensan que uno se libera del enfado expresándolo, que se acaba con él cuando se le permite salir. Pero cuando haces eso, lo que tengas que reprimirlo o tragártelo. Eso también es peligroso. Tienes que aprender a investigar la naturaleza más profunda del enfado, de la agresividad, de la ansiedad, el orgullo, la impaciencia o de cualquier otro engaño que te perturbe. Cuando observes la naturaleza más profunda de la energía negativa, verás que es realmente muy insustancial, que es sólo mente. A medida que cambia tu expresión mental va desapareciendo la energía negativa, que es digerida por la sabiduría que comprende la naturaleza del odio, del enfado, de la agresividad, etc.

¿De dónde surgió el primer momento de enfado, el enfado que dejó una impresión tras otra en nuestra consciencia? El enfado viene del apego a los placeres sensoriales. ¡Compruébalo! Ésta es una psicología maravillosa, pero puede resultar difícil de comprender. Cuando alguien toca un objeto al que está muy apegado, te enfadas. El apego es la fuente del enfado.

¿Cuáles son las implicaciones prácticas en la vida cotidiana de lo que usted ha dicho: que para tener la idea de que algo es bueno, tienes que tener también en la mente la idea de que algo es malo? Lo que quería decir es que cuando interpretas las cosas como buenas o malas, es la interpretación de tu mente. Lo que es malo para tí no tiene porqué serlo para mi.

-Pero mi malo sigue siendo malo.

Lo malo es malo para tí porque tu mente lo llama malo (es una etiqueta que tu le has puesto)

Ver cápsula de Daniel: «El mal no existe» . . . simplemente es porque falta más sabiduaría, más amor . . .

¿Puedo superar eso?

Si, puedes hacerlo. Tienes que preguntarte y responder honesta y sinceramente a la pregunta: ¿Por qué etiqueto esto como «malo»?. Debes cuestionar tanto al objeto como al sujeto, tanto la situación externa como la interna. De este modo podrás comprender que la realidad se encuentra en algún lugar entre los dos, que en el espacio entre ambos existe una mente unificada. Eso es sabiduría; le contesta el Lama al periodista. (Algo que en los post siguientes, vamos a poder comprobar con certeza de que es realmente así).

Mi cortísima experiencia en la entrada en este mundo del budismo, me dice que la mente, a día de hoy es la gran desconocida!! Es un mundo apasionante, cuánto más descubres, mejor te sientes porque más te conoces, más creo mi realidad y mi mundo, y ves que poco a poco las cargas mentales van disipándose, porque comprendes, aceptas que aquel pensamiento ha estado allí para que tu aprendas y luego lo transformas 🙂

Si cambiamos nuestros pensamientos, cambiamos nuestros comportamientos y con ellos, cambiamos también viejos patrones con las mismas respuestas de siempre, contribuyendo a ese 5% de población mundial que debemos despertar nuestras conciencias para vivir de forma sostenible para mejorar la vida y cuidar del planeta. No podemos estar sanos en un ecosistema enfermo. No somos seres independientes, lo que le pasa a nuestro vecino, nos repercute a todos y a cada uno de nostros. Tan solo a las 2 semanas de confinamiento, se han producido efectos en el medio ambiente que están siendo inesperadamente beneficiosos. El cambio, la transformación empieza desde dentro, buceando y explorando dentro cada uno de nosotros, es cuando verdaderamente tomamos conciencia con responsabilidad de lo que realmente sucede. No me hagas caso, ¡Experiméntalo! 🙂

Aquí te presento a ani Jampa, (ani= monja en tibetano) mi 1r contacto personal en el budismo Una monja budista murciana, que entrega incondicionalmente su sabiduría con la alegría que le caracteriza :-))
Como yo digo: «Cuando andas, ya no gateas»

Matinal: Conquista la mente 1 E Simó

Siguiente post: «¿Cuál es la sombra de tu debilidad? «

Namasté 🙂

Dolors

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